María Angeles Carasa cuenta esta situación: «En mi nombre y de la mayoría de los socios del Hogar del Jubilado de Amara-Berri, sito en la calle Javier Barcaiztegui, denunciamos la falta de respeto que, a quien corresponda, nos ofenden por no cumplir con los plazos establecidos en renovar nuestro txoko, nuestro hogar, ya que llevamos más de dos meses a la espera de su apertura. Tengan en cuenta que a nuestra edad, nos quedan pocos lugares para recogernos, y andamos muchas veces como perro sin amo, y estos lugares de recreo nos resultan necesarios. Señor alcalde, le ruego active la reapertura de este hogar del jubilado, a la mayor brevedad. Somos mayores pero seguimos teniendo nuestros derechos, los cuales vemos pisoteados en muchas ocasiones, y ya que nuestro voto resulta necesario a los políticos, también exigimos que se nos devuelva la misma moneda».