- ¿Cómo era el trabajo en una biblioteca infantil hace 40 años?
- Era un espacio muy pequeño el que teníamos en el edificio de la plaza de la Constitución, con pocos libros. Poco a poco se fueron adquiriendo ejemplares y se adecuó algo el mobiliario, para que los niños tuvieran un lugar más acogedor para leer. Acudimos a los colegios para dar a conocer la biblioteca infantil y se inició el préstamo de libros. Fueron unos años muy gratificantes para mí, porque muchos niños que no tenían acceso a los libros pudieron acercarse a la lectura.
- ¿Cuál ha sido el mayor cambio que han sufrido las bibliotecas en estos últimos años?
- Las bibliotecas han ido evolucionando, y se han ido incorporando a lo que es la tecnología moderna. Antes sólo ofrecían libros. Ahora los audiovisuales están muy presentes. El CD-Rom, el vídeo, el DVD o internet son elementos que están muy presentes y que los niños utilizan mucho.
- ¿Qué les aporta la lectura?
- Una profesora mía decía que un buen libro infantil es aquel que tira del niño hacia arriba. Y es cierto, porque los niños pueden encontrar muchas cosas en los libros. Les aportan imaginación, les enriquece el vocabulario, se vuelven más flexibles, porque tienden a identificarse con los personajes, con los que sufren o se divierten. Su imaginario trabaja constantemente mientras leen.
- ¿Los audiovisuales han provocado que los niños hoy lean menos?
- Es cierto que todo lo audiovisual atrae mucho a los niños, pero también es cierto que a veces les conduce a la lectura. Un claro ejemplo es la película de Harry Potter, que arrastró a miles de niños a leer este libro. Hay muchos factores que influyen en que un niño se aficione a la lectura, y es aquí donde la familia, los centros escolares y las bibliotecas tenemos que trabajar para conseguir que los niños se aficionen a los libros.
- ¿Cómo se fomenta la lectura en los niños?
- El niño tiene que tener acceso fácil a los libros. Es recomendable que en casa haya libros. Nunca hay que obligarles a leer. De hecho, hay ejemplares en los que aparecen muchas imágenes, y ésta puede ser otra forma de llamar su atención. Si a un niño le damos facilidades, es muy posible que termine aficionándose a leer.
- ¿Cómo surgió la idea de crear las Haurtxotekas o Bebetecas?
- Es una idea que vi en una biblioteca de París. Allí, dos veces a la semana, organizaban actividades para padres que fueran con niños pequeños. La experiencia me gustó, y por eso cuando se diseñó esta Biblioteca Infantil reservamos un espacio para la Bebetecas. Está dirigido a niños de entre 0 a 5 años, que tienen que venir con algún adulto, para que empiecen a descubrir los libros. Es la edad ideal para iniciar a los niños en la lectura.
-¿Cómo se enteró de la concesión de la Medalla al Mérito Ciudadano?
- Fue una sorpresa terrible. Incluso me asusté cuando me lo comunicaron. No lo entendía bien, porque yo lo único que he hecho es trabajar y disfrutar con lo que hago. Ahora que ya he asumido la noticia estoy muy agradecida.