Escribe María Garmendia: «En ninguna de las ocasiones que se ha escrito en los diarios sobre las obras de la calle Prim se ha hecho referencia al futuro de los contenedores de basura. Es patético ver cómo suelen estar los alrededores del contenedor verde situado en el último tramo de la calle Prim; es un verdadero vertedero incontrolado. Los indigentes llegan con el carrito y sacan todas las bolsas de basura y tiran el contenido al suelo. Solicito al Ayuntamiento que te termine con esta situación tercermundista soterrando los contenedores».