Casa Eceiza es especialmente conocida por sus productos 'estrella'. Las tejas y los cigarrillos de Tolosa son ya un icono para la marca, pero sus especialidades van mucho más allá, como lo pudo comprobar el propio lehendakari, cuando le presentaron incluso un dulce hecho a base de gin-tonic.
Las tejas y los cigarrillos se comercializan en quince formatos diferentes, aunque la empresa también elabora otros productos de repostería que abarcan postres congelados, chocolates, turrones y delicias de Tolosa.
Los postres congelados, en especial las tartas (¿Quién no ha probado la exquisita tarta de yema?), son los productos que Casa Eceiza quiere vender ahora con más énfasis en el exterior. En este momento cuenta con veinticinco variedades congeladas diferentes, y el objetivo es diversificar aún más la producción.
La mayoría de estos postres sólo requieren que sean descongelados para consumirlos, aunque hay algunos más sofisticados que necesitan un pequeño golpe de microondas y otros en los que el hostelero tiene que hornearlos.
La plantilla de Casa Eceiza la componen 60 trabajadores que, en determinadas épocas del año, como en Navidades, llega a alcanzar las 80 personas.
La empresa tolosarra mira al futuro pero no olvida el pasado, el legado que le dejó el trabajo de las anteriores generaciones de los Eeiza. Y es que, como dijo el lehendakari Ibarretxe en su discurso, «sin memoria, sin tradición, no somos nada». «Sólo así podemos innovar».