¿Cuántas veces habremos lavado el coche y al paso de cualquier camión, el polvo habrá arruinado el brillante encerado! De eso se libraron los vehículos que se encontraban ayer en las inmediaciones del derribo que se lleva a cabo en la calle Toribio Etxebarria. Con el objetivo de evitar que los coches aparcados en la calle acabasen sucios, los operarios procedieron a su cobertura con plástico. La medida no dejaba de ofrecer una imagen curiosa, con los vehículos cubiertos por la protección transparente. [FÉLIX MORQUECHO]