EIBAR. DV. El Eibar concluyó el domingo la primera vuelta invicto en Ipurua, dato éste que se suma su segunda posición con 37 puntos, sin obviar que es el conjunto más goleador del grupo con 29 goles.
El cuadro armero ha demostrado una demoledora capacidad realizadora, pero defensivamente ha tenido sus más y sus menos, aunque ha llegado al ecuador del campeonato sin encajar ni un solo gol en las dos últimas jornadas (Lemoa y Sanse). El domingo ante la Real Sociedad B, los azulgranas no realizaron un buen encuentro, dieron excesivas facilidades a nivel defensivo en todos sus conceptos.
Este domingo, el Eibar emprende la segunda vuelta en Ipurua frente al Real Unión. Un encuentro de altos vuelos dado que los dos equipos son referentes en el grupo. Para el Eibar la segunda vuelta que comienza este domingo tendrá una dimensión especial. Evidentemente tratará de mantener su hegemonía en casa, donde ha exhibido su gran poderío, sin olvidar arañar el máximo número de puntos lejos de casa. El play off está cerca, es un objetivo del que no se duda.
Los hombres de Mandiola, a tenor de los números, no generan dudas. Basta con mirar a las cifras. Son segundos con 37 puntos y llevan un colchón de 6 puntos sobre el tercer clasificado que es el Barakaldo. La diferencia se incrementa con el cuarto clasificado, el Zamora, que dispone de 29 puntos, ocho puntos menos que los azulgranas, la misma distancia que saca al sexto, séptimo y octavo clasificado que gozan de los mismos puntos que el conjunto zamorano. Por contra, el líder Palencia mantiene la ventaja de cinco puntos sobre el Eibar.
Margen para errores
«Nadie nos quita los 37 puntos que tenemos ahora mismo al término de la segunda vuelta», señaló Mandiola al término del partido, reconociendo al mismo tiempo que el susto lo tenía metido en el cuerpo ante las ocasiones y juego del Sanse. «Ahora disponemos de un margen para hacer partidos malos, como éste contra el filial de la Real, y encima perderlos, también disfrutamos de un margen para hacer buenos partidos y empatarlos».
Añade que «hay una realidad, que no es otra que los 37 puntos que tenemos. Estos 37 puntos no son por hacer buenos o malos partidos, sino porque llevamos una trayectoria en la que hemos tenido de todo, pero es obvio que hemos gozado más con aspectos buenos que malos porque, si no, no estaríamos arriba».
«Cuando hicimos la plantilla tratamos de que fuera competitiva para estar arriba y creo que lo hemos logrado, se ha traducido en los 37 puntos. La primera vuelta ha salido como teóricamente queríamos, hemos llegado a la mitad de la competición en la que ha habido de todo», apunta el técnico armero.
En este repaso a lo realizado en la primera vuelta, el técnico indica que «el balance hay que hacerlo sobre un concepto global, no podemos entrar a relativizar, llevamos casi 2 puntos por partido en 19 encuentros, hemos obtenido 37 puntos y si, sumamos los partidos de Copa ganados, entonces la estadística es aún mejor. Hay que ser positivo y quedarse con lo mejor. En cuanto a lo malo tengo que decir que nos viene bien, de vez en cuando, para ver que los equipos que juegan ante nosotros son de la misma categoría, sea la Real B u otro equipo, y que pueden hacerte un roto en cualquier momento».