Madrid 13/i/2007
Poco después del 11-S, EE UU envió tropas especiales al Cuerno de África en persecución de Al Qaeda, y cuenta ya con unos 1.500 soldados situados en Yibuti. África, cuyo petróleo ha ganado en importancia, se ha convertido en el tercer gran frente de la estrategia americana, reflejado en el hecho de que el Pentágono haya propuesto crear Africom, un mando militar específico para combatir en ese continente no sólo el terrorismo, sino el islamismo radical, más que directamente, por fuerzas interpuestas, como son las etíopes en Somalia. Nada está garantizado, salvo que en esta tragedia vuelven a morir centenares de inocentes que se suman al sufrimiento de los millares desplazados, con el riesgo de una nueva catástrofe humanitaria.