OÑATI. DV. La cueva de Arrikrutz se convertirá la próxima primavera en la estrella de los recursos turísticos de Oñati y, mientras las obras siguen su curso, la Agencia de Turismo y Desarrollo ultima estos días su puesta de largo ante los medios en Fitur, la que está considerada como una de las ferias de turismo más importantes del mundo.
Oñati tendrá este año un protagonismo destacado en el recinto ferial madrileño, dentro del stand instalado por el Gobierno Vasco. La cueva de Arrikrutz será uno de los productos bandera de Euskadi dentro de la amplia y variada oferta vasca junto al Museo Balenciaga de Getaria y el Puente Colgante de Portugalete que ha sido designado patrimonio de la humanidad entre otros.
En el certamen, que se celebrará del 31 de enero al 4 de febrero en Madrid, se expondrán además los encantos y actividades que ofrecen Oñati y la comarca. Naturaleza, patrimonio, gastronomía y cultura tratarán de enganchar a agentes, agencias y particulares con la inauguración de la cueva como aliciente extraordinario.
La muestra constituye una excelente ocasión para establecer contactos con los miles de profesionales entre agentes y mayoristas que en ella se dan cita. En esta edición se esperan cerca de 100.000 visitantes, importante cifra que convierte la feria en un gran 'escaparate' de carácter internacional en el que dar a conocer la próxima inauguración de la cueva de Arrikrutz.
La labor de promoción y marketing es esencial en una instalación de estas características, así que a los responsables turísticos locales les espera una intensa agenda. «Vamos a intentar acudir a todas las ferias del sector al amparo de los departamentos de turismo del Gobierno Vasco y la Diputación Foral de Gipuzkoa» aseguran, conscientes de la importante labor que tienen por delante. Y es que tras un largo y no menos complicado viaje, el proyecto turístico de Arrikrutz verá la luz, «en mayo o junio de 2007 si no surge ningún contratiempo».
Ya ha comenzado a construirse el centro de acogida de visitantes y el mes que viene está previsto que concluya la ejecución de la pasarela por la que se realizará el desplazamiento interior, la única del Estado realizada en poltrusionado, un revolucionario material sintético hecho a base de resinas y fibra de vidrio, especialmente indicado para condiciones de humedad extremadamente agresivas. La Agencia de Turismo y Desarrollo está muy satisfecha de cómo está quedando integrada la pasarela en la cavidad y, ahora, ultima las obras de la última fase del proyecto naturalístico y su promoción.
Largo viaje
El proyecto de acondicionamiento turístico de Arrikrutz arrancó definitivamente con los últimos coletazos de 2003. Hicieron falta cinco años para que los trabajos de la primera fase del plan, consistentes en la ejecución del vial de acceso a las cuevas desde Jaturabe hasta la futura boca de la cavidad, pudieran arrancar. Y es que el Ayuntamiento tuvo que iniciar un expediente de expropiación y la declaración de necesidad de ocupación de los bienes y derechos necesarios para comenzar la ejecución del vial de acceso a la cueva.
La cueva de Arrikrutz es la estrella de un plan naturalístico que se extenderá en posteriores fases a otros puntos de interés del entorno de Araotz, como el museo hidroeléctrico de Jaturabe o la rehabilitada cueva de Sandaili.
Inversión de 3,8 millones
El proyecto impulsado por el Ayuntamiento, con un presupuesto de alrededor de 3,8 millones de euros, está diseñado por Mondragón Sistemas y LKS Ingeniería y distingue dos áreas temáticas: el sendero exterior y el circuito interior de las actuaciones, en el que de los más de 14 kilómetros de los que consta el complejo kárstico de Gesaltza-Arrikrutz, sólo 500 metros serán objeto de promoción turística.
El itinerario tipo por el interior de la cueva será de media hora y a lo largo del sendero el visitante obtendrá información sobre temas de arqueología, espeleología, paleontología o formaciones geológicas de estalactitas por medio de postes informáticos.
En cuanto al Centro de Acogida de visitantes, se ubicará en un pequeño valle entre la entrada de la cueva y Jaturabe y, prestará los servicios de información y recepción de los turistas. Será un edificio de aproximadamente 130 m2 de una sola planta en el que además de venderse los tickets de entrada, se ofrecerá distintos servicios de marketing.
El Centro se completará con aseos y servicios y un pequeño salón polivalente.