SAN SEBASTIÁN. DV. El futuro de Maialen, la niña de 4 años de Arrasate que necesita un trasplante de médula ósea, es desde ayer un poco menos oscuro. Centenares de guipuzcoanos se hicieron eco del llamamiento desesperado que sus padres hicieron ayer desde estas páginas y colapsaron la centralita del Hospital Donostia reclamando información para hacerse donantes de médula ósea.
Hospital Donostia. 12.00 horas de ayer. «¿Llama para lo de la niña de Arrasate? Hemos recibido cerca de 300 llamadas en apenas tres horas», aseguraba un telefonista del centro sanitario. El teléfono no paró de sonar en toda la mañana. Tanto es así que de cada tres llamadas que recibían en el centro hospitalario dos eran de guipuzcoanos que querían hacerse donantes de médula ósea. Al ser sábado, los telefonistas del centro emplazaron a todos los aspirantes a donante a «repetir la llamada mañana y derivarla a Coordinación de Trasplantes».
Asier Zulueta, el padre de la pequeña, se mostraba «contento y agradecido a tope» por la respuesta de los ciudadanos. «Nos ha llamado mucha gente, amigos, conocidos, que no conocían la enfermedad de Maialen. Incluso habíamos puesto carteles por el pueblo, como los que se ponen cuando buscas piso, para que la gente se hiciera donante», cuenta el padre.
Asier y Nuria, un matrimonio de Arrasate de 34 y 36 años, viven un calvario desde que en marzo del año pasado le diagnosticaran leucemia linfoblástica aguda a su hija Maialen, de 4 años. El tiempo se les acaba. Tras someter a la pequeña Maialen a quimioterapia, en junio les comunicaron que la niña necesitaba un trasplante de médula ósea. «Nos dijeron que nuestra hija no podría soportar otros dos años de quimioterapia y sólo nos queda encontrar a alguien compatible», afirma el matrimonio, que tiene otro hijo de dos años y medio.
Desde entonces, llevan seis meses volcados en la tarea de dar con un donante de médula que salve la vida de su hija y ayer hicieron un llamamiento a los guipuzcoanos para hacerse donantes de médula ósea. «La probabilidad de encontrar a alguien compatible es de una entre 40.000, por eso es importante que en la lista de donantes haya cuanta más gente mejor», cuenta el padre.
En caso de hallarse una compatibilidad suficiente, el donante es sometido a un extracción de sangre de médula ósea «mediante una técnica quirúrgica sencilla». Una vez trasplantadas al paciente, las células sanas reemplazan a las enfermas.
Desde que le diagnosticaron la enfermedad, la niña no va a la ikastola y pasa la mitad de los días ingresada. «Hoy mismo volvemos a ir al Hospital de Cruces para que se someta a un tratamiento con quimioterapia». Sus padres no pierden la esperanza.