Madrid 12/01/2007
Lo peor del espectáculo que estamos dando es el olvido de Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio, los dos jóvenes ecuatorianos asesinados por ETA y en solidaridad con los cuales surgió la iniciativa de celebrar en Madrid una manifestación contra la banda. La condena del atentado y la solidaridad con esas personas, que debería suscitar el apoyo sin reticencias de todo el mundo, se ha ido convirtiendo en mero pretexto para la bronca habitual. Y la manifestación convocada en Bilbao por el lehendakari bajo el lema Por la paz y el diálogo ha confirmado que toda idea confusa tiende a contagiar la confusión por doquier. (...)