IRUN. DV. La Junta de Portavoces del Ayuntamiento se reunió ayer, por espacio de dos horas, con el fin de analizar las distintas alternativas que han sido estudiadas por el área municipal de Obras para el traslado de las instalaciones deportivas de Plaiaundi.
Según informó el alcalde, José Antonio Santano, la decisión «está muy madura» y las opciones parece que se reducen a los espacios de Osinbiribil y Meaka. «Existe ya una mayoría política que se decanta por el emplazamiento de Meaka, pero me gustaría que pudiéramos llegar a un consenso entre todos», señaló Santano. «Vamos a esperar unos días más para que puedan resolverse todas las dudas y la decisión sea conjunta».
El terreno de Meaka se ubica, concretamente, a lo largo del paseo de Ibarrola, en el entorno del parque de educación vial y los viveros municipales. «Además de la pista de atletismo y el campo de rugby, las dimensiones de este espacio nos permitirían ubicar un anillo para la práctica del ciclismo y otros usos al aire libre como una piscina descubierta y otras zonas recreativas».
De las siete alternativas previstas para la reubicación de las instalaciones deportivas de Plaiaundi, cuatro han quedado definitivamente descartadas: Zubieta, que requería un acuerdo con Hondarribia impensable hoy por hoy; Beko-Errota, porque su- pondría entrar en el valle de Olaberria antes de tomar la decisión sobre su futuro; Puiana, con poco espacio y el desacuerdo del Gobierno Vasco, y Arbes, que condicionaría la prolongación de la avenida de Euskal Herria.
Se han mantenido como posibles Osinbiribil, Iparralde y Meaka, esta última con un mayor consenso político y la que, por tanto, se apunta como opción más probable a día de hoy.
Cómo sería
El emplazamiento a la entrada del valle de Ibarrola lo presentó como posible ubicación el Partido Popular en 2001, por lo que Borja Sémper, portavoz del grupo y actual concejal de Urbanismo es quien mejor conoce esta alternativa.
«Meaka permite pensar en una gran ciudad deportiva que además de las instalaciones de Plaiaundi y el velódromo descubierto, podría contar con una fase de ampliación posterior para una piscina descubierta, una cancha polivalente, pistas de tenis y padel...» La actuación incluiría además, de acuerdo al trabajo realizado en 2001, «216 nuevas plazas de aparcamiento, la reforma de las aceras y la llegada del transporte público», entre otras cuestiones. Según los mismo estudios, aproximadamente una cuarta parte del suelo, casi 48.000 metros cuadrados, es municipal y el resto pertenece a un mismo caserío. También exige un desplazamiento de la regata en una renaturalización que, al parecer, no plantea mayores problemas. En sus estimaciones, y dejando al margen la compra del suelo, la inversión necesaria rondaría los siete millones de euros.