Jueves, 11 de enero de 2007
Registro Hemeroteca

en

EDICIÓN IMPRESA

Television
La tele se mimetiza
La fragmentación de la audiencia lleva a las cadenas a no correr riesgos y recurrir a similares formatos
La tele se mimetiza
El periodista y personaje del corazón Pipi Estrada se somete al polígrafo de Antena 3.
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

MADRID. La competencia entre cadenas ha provocado un efecto de mimetismo que se ha instalado en las distintas programaciones. Ante la fragmentación de las audiencias provocada por la entrada de los dos nuevos operadores que concurren cada vez más en la tarta publicitaria, «los programadores se vuelven conservadores y evitan correr riesgos», apuntan los expertos. La guerra de los polígrafos entre Antena 3 y Tele 5 sólo es la punta del iceberg, la anécdota dentro de un pulso en la repetición de los mismos formatos.

Yo soy Bea, la exitosa serie de Tele 5, es una de las variadas versiones que se han realizado sobre la original telenovela colombiana Yo soy Betty, la fea, que triunfó hace años en Antena 3. La adaptación realizada por la cadena de Mediaset dio pie a que la televisión de Planeta emitiera hace más de un año la versión mexicana sobre el mismo argumento. Ahora Cuatro ha comprado la adaptación estadounidense del citado culebrón, y lo emitirá dentro de la oferta de ficción para 2007, entre la que también incluye un nueva serie policíaca nacional, Cuenta atrás, después de la fallida Génesis, en la mente del asesino.

Aciertos de Cuatro

La cadena de Sogecable, que está definiendo su propio estilo, tuvo un acierto con Supernanny, el espacio de telerrealidad en el que una psicóloga acude a distintos domicilios para ayudar a los padres a establecer unas pautas de conductas con sus niños. Ante la buena aceptación del programa, Cuatro utilizará la misma mecánica en Soy lo que como, programa en el que una nutricionista indagará en la nevera de diferentes hogares para enseñar a comer de forma saludable; y también lo hará en S.O.S adolescentes, en el que otra psicóloga hará las mismas funciones que Supernanny pero con adolescentes.

Cuatro ha sido el motor para dar una vuelta de tuerca a las series médicas. Esta cadena volvió a recurrir a las series estadounidenses en un momento en que las producciones norteamericanas fueron desplazadas por la ficción nacional. Compró House, que pronto se convirtió en un hito, estrenó Anatomía de Grey.

Ninguno de los dos títulos se codeó con la audiencia acumulada por la veterana Hospital Central, que triunfa en Tele 5. Y dentro del efecto mimético circundante, la cadena de Mediaset ha puesto en pie otro título de la saga de galenos, MIR.

La repetición se aprecia especialmente en la tarde, con la abundancia de magacines rosa, mayoritariamente protagonizados por los llamados frikis, más que por famosos arropados por una profesión.

Pero esta tendencia de la televisión a repetirse y dar vueltas sobre sí misma no es sólo un fenómeno español. Se nota en los festivales internacionales la ausencia riesgos por parte de productoras y cadenas en un mercado cada vez más fragmentado. Así lo aprecia Eduardo García Matilla, presidente de la empresa de análisis Corporación Multimedia. Este profesional atribuye el efecto a la caída de audiencias como consecuencias de la diversificación del mercado. El resto de espacios que no son retransmisiones deportivas (fútbol y Fórmula 1) han caído un promedio de un millón de espectadores en el pasado año.

Incertidumbre

«En esta situación de una cierta incertidumbre, las cadenas se vuelven cada vez más conservadoras», expone García Matilla, y explotan los programas que les funcionan al entender que son un valor seguro, pero con el riesgo de saturar. En este panorama, Antena 3 ha recurrido al refrito de Manos a la obra (Manolo y Benito Corporeision), La Sexta está optando por la emisión de películas, a pesar de que no contemplaba los largometrajes como contenidos propios de su parrilla. Y lo mismo hace Cuatro con el cine.

«El gran problema es que no hay sustituciones claras porque cuando se estrenan nuevas apuestas no funcionan», prosigue este analista. ¿Por qué no prenden los nuevos títulos? Las productoras acusan a las cadenas de conservadurismo y éstas a la industria de no ofrecer ideas realmente novedosas. La solución, según García Matilla, pasa por innovar, aunque no siempre se dé con el producto que capte a la audiencia.

«Hay que arriesgar, y si intentas diez y te sale uno ya es un éxito para una cadena», insiste García Matilla. Como ejemplo del camino a seguir se destaca Camera café, que ha supuesto una originalidad en el terreno de la ficción. Y hay que irse olvidando del paisaje del salón con la televisión como centro de un ambiente familiar, una estampa que se ha dinamitado. Ya no hay un pacto por el control del mando a distancia ya que la audiencia se dispersa y los hijos prefieren un ocio alternativo, como internet o los videojuegos. COLPISA

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad | Master El Correo

Canales RSS