Emilio Feijoo estaba predestinado a ser artista. Nacido en el seno de la familia Aragón, este joven actor y músico siempre supo que lo suyo era el mundo del espectáculo. Reconoce que pertenecer a un clan de artistas tan popular «supone una gran presión y asusta un poco». Sin embargo, las cosas le están saliendo bien y su monólogo está funcionando allí donde va. Esta noche estará, a las 22.00, en el pub The Street End, con su show Soy músico profesional, que se enmarca dentro del programa Jueves con Humor.
- ¿Qué es lo que va a presentar esta noche en The Street End?
- Es un espectáculo de monólogos de comedia basado también en el uso de la guitarra. Se titula Soy músico profesional y en el show aparece un personaje que afirma ser un músico profesional, como bien dice el título. Sin embargo, el público verá que no es así, que es un poco desastroso. Es un espectáculo que monté hace ahora dos años y la verdad es que estoy muy contento porque ha funcionado muy bien.
- ¿Por qué introduce la música en su espectáculo?
- Cuando arranqué con el monólogo, no buscaba hacer música pero como el personaje que surgió era músico, fui agregando canciones. De repente, me encontré con un músico y varios temas que podía incluir en el monólogo.
- Habiendo estudiado música sería difícil dejar de lado esta faceta suya en sus espectáculos, ¿no? ¿Se considera actor, músico o ambas cosas?
- Tengo un dilema porque, desde niño, me ha gustado hacer reír a la gente y también me ha gustado la música. Siempre he estado actuando o estudiando música y por eso, a día de hoy todavía me pregunto si soy músico o actor. Las dos cosas me hacen feliz y por eso estoy muy contento de poder combinar las dos cosas en este espectáculo.
- En los últimos años ha habido un 'boom' con los monólogos. ¿A qué cree que se debe este tirón?
- La verdad es que no lo sé, porque en España ha habido monólogos desde los ochenta. Lo que pasa que la figura del stand-up comedy no estaba de moda. Creo que El Club de la Comedia y Paramount han hecho una labor muy grande para dar a conocer este género y espero que este tirón que está teniendo ahora el stand-up, sea solamente el principio.
- Está siendo un trampolín para muchos actores. ¿Es el monólogo una buena escuela para el artista?
- Sin duda, creo que es una fase que los cómicos tienen que pasar. Actores como Steve Martin, Richard Pryor o Robin Williams han tenido como base este género. El monólogo te hace aprender a escribir y a representar personajes, te forma como cómico.
- Una pregunta casi obligada. Ha nacido y crecido rodeado de artistas. ¿Que supone ser de la familia Aragón?
- Es una ventaja, pero también supone una gran presión y asusta un poco. Recuerdo cómo con ocho años solía andar por la urbanización componiendo canciones en mi mente e inventando símbolos para recordar las melodías. Es algo que siempre he llevado dentro. Luego, con 17 años, estando en los Estados Unidos, dije que quería hacer teatro musical y sin embargo, cuando volví aquí les comenté a mis padres que iba a estudiar empresariales por la presión que sentía. Ser Aragón te hace sentir una responsabilidad muy grande. Te preocupa tanto andar el camino y tener éxito, como no tenerlo. Tus familiares han tenido éxito, pero tú empiezas desde cero.
«Quiero sacar un disco»
- Lleva toda su vida dedicándose a la música. ¿Tiene pensado publicar un disco?
- Es una de mis metas. Compongo música desde pequeño y tengo un cajón con más de 300 canciones. En 2004, grabé una maqueta con mi banda y la llevé a varias discográficas y aunque gustó, al final arranqué con la comedia y no he sabido cómo compaginar las dos cosas.
- ¿Qué estilo musical le gusta?
- La verdad es que aprecio todo tipo de música. Las cuerdas me llenan mucho, pero lo que me apetece es hacer un estilo pop-rock. Pese a todo lo que se diga de ellos, yo soy un fan incondicional de Bon Jovi. Me siento identificado con el estilo de música del grupo, las armonías de sus canciones y la energía que desprenden sobre el escenario. Las canciones que tiene mi grupo son de este estilo y las historias que se cuentan en las canciones son casi siempre de amor.
- ¿Sigue componiendo temas? ¿Qué opinan de ellos en casa?
- Sí, antes podía escribir dos canciones en un día y durante toda la carrera no paré de componer. Ahora lo tengo un poco de lado, pero me he fijado la meta de tener diez canciones nuevas para grabar una maqueta. La familia también influye en la composición y por eso, reviso mucho mis temas. Son muy críticos, mi madre lo mismo me puede decir, hijo, no salgas con esas zapatillas a la calle o hijo, ¿no ves que esa armonía no es así?