Las críticas, el culpar al ejecutivo de algo que es responsabilidad única y exclusivamente de una banda terrorista o exigir al gobierno que pida perdón a los españoles es algo que nunca antes había sucedido. La gran mayoría de los ciudadanos, todos los grupos parlamentarios, a excepción del partido que a todo se niega, e incluso el Parlamento Europeo, dieron su apoyo a nuestro gobierno para llevar a cabo este proceso y dialogar con ETA: ¿Tienen que pedir perdón todos ellos? Lo más indignante es la hipocresía y la doble vara de medir de aquellos que hace ocho años apoyaron incondicionalmente al gobierno popular antes, durante y después de la tregua de 1998, mientras hoy hacen todo lo contrario. Si Rajoy estuviese hoy en la posición de Zapatero, ¿le exigirían su dimisión, que pidiese perdón o le culparían del atentado? No, nadie lo hizo con los anteriores presidentes, y nadie lo haría hoy si gobernase la derecha; pero, porque así lo ha querido el pueblo soberano, gobierna la izquierda y ahí están las reacciones de quienes sólo saben estar a la altura cuando les conviene. ¿Qué clase de políticos son aquellos que son capaces de anteponer sus intereses partidistas a los intereses de la nación?