Madrid 09/01/2007
(...) Las formas de la convocatoria a Mariano Rajoy son las propias de un acto improvisado y fruto del nerviosismo, una cita en la que no se respetó la gravedad de la situación que atraviesa España, nuevamente atacada de la peor manera por ETA, ni el papel que la oposición tiene asignado en una democracia parlamentaria. Desde que comenzó la legislatura, los usos más valiosos del sistema democrático español se han degradado por una acción de gobierno partidista y sectaria, que sigue empeñada en el objetivo estratégico fundamental de Rodríguez Zapatero: el aislamiento a toda costa del Partido Popular. (...)