Miércoles, 10 de enero de 2007
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EIBAR
Todo quedó en un susto
Un fuerte 'olor a gas' provocó el desalojo de 22 viviendas en la calle Mutiola, pero se comprobó que el olor procedía de la limpieza de un tanque de propano
Todo quedó en un susto
Se está limpiando este depósito de propano, del horno de incineración del cementerio, porque se va a sustituir por uno nuevo. [FÉLIX MORQUECHO]
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EIBAR. DV. Un fuerte olor a propano provocó la alarma en la tarde-noche del lunes en la calle Mutiola. A pesar de las medidas tomadas, finalmente no hubo un escape de gas como se temieron los vecinos en un principio. La causa del fuerte olor estuvo en las labores que se llevan a cabo en un tanque de propano situado en el cementerio, de cara a su retirada.

Las alarmas saltaban en la tarde del lunes, cuando en torno a las 19.00 horas se procedía a desalojar las 22 viviendas del número 4 de Mutiola. El olor que los vecinos habían detectado, principalmente en los cuartos de baño de una de las manos, hicieron que se procediese al desalojo como primera medida de precaución. Al lugar acudieron efectivos de la Policía Municipal, Ertzaintza, bomberos, personal sanitario y también personal de Naturgas. Sin embargo, todo quedó en una falsa alarma y a las 20.35 horas, los vecinos podían retornar a sus casas.

El motivo de los olores percibidos se encontraba cerca de allí. El cementerio cuenta con un tanque de propano para el horno de incineración. Este depósito se va a retirar para la sustitución de este sistema por gas ciudad, una vez que la zona se encuentra justo al lado de un centro escolar, Sansaburu. Para la retirada de este depósito, el Ayuntamiento se puso en contacto con la empresa Repsol, que procede en estos días a realizar las tareas de limpieza necesarias.

Olor a propano

Sin embargo, estos trabajos provocaron unos olores que hicieron que los vecinos se alarmasen. Los operarios procedieron a llenar de agua el depósito, dentro de los trámites necesarios, y esto provocó el olor que preocupó a los vecinos. Ayer continuaban estos trabajos que llevarán a la retirada del tanque del cementerio.

Inexistencia de escape

Con los vecinos desalojados, al lugar se desplazaron responsables de la empresa Naturgas, que certificaron la inexistencia de un escape de gas. El director de comunicación de dicha empresa, Iñaki de Rojo, explicaba a DV que en otras ocasiones en que se lleva a cabo este trabajo se suele recibir aviso previo, aspecto que no se dio en esta ocasión. Por este motivo, los técnicos procedieron a certificar la falta de presencia de gas en el inmueble, tras lo cual se procedió a permitir el acceso de los vecinos a sus viviendas.

La mejor noticia que se produjo en la tarde-noche del lunes fue que no hubo un escape de gas. Sin embargo, eso no evita la alarma que se causó y que dejó fuera de sus casas a los propietarios de 22 viviendas. Fueron ellos mismos los que detectaron el olor y llamaron alertados a la Policía Municipal, que comprobaba el problema.

Los vecinos permanecieron en la calle durante algo más de una hora y media. También algunos de los vecinos de los portales anexos, el número 2 y el número 6, permanecieron en la calle. «Nos han dicho que podemos entrar pero las niñas tienen miedo» explicaba una de las vecinas. Mientras tanto, muchos planteaban las posibles causas y algunos se referían ya entonces a los trabajos realizados en el cementerio. Finalmente, las mediciones desvelaban la inexistencia de un escape y se explicaba la causa en los trabajos realizados.

 
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