Buscando el origen del nombre, lo encontramos en los primeros documentos escritos referidos a San Sebastián, concretamente en el cuarto de la donación que García Ramírez hizo a Pamplona. En este documento de 1141 se relata cómo «habiendo acabado su carrera mortal Doña Margarita, mujer de García Ramírez de Navarra, y en su sufragio y por las almas de sus predecesores, concedió a Santa María de Pamplona todas las posesiones que tenía en Iheldo (Igeldo), Pasajes, Urumea, Alza y Soroeta».
Domingo Lizaso, Alguacil Mayor del Santo Oficio de la Ciudad de San Sebastián en el siglo XVII, dejó escrito que la fundación de San Sebastián fue hecha por hijosdalgos que vivían en su territorio a los que se añadieron los de las poblaciones de Alza e Igueldo.
El año 1821 los vecinos de Altza consiguieron el título de Villa para su territorio y la consiguiente separación de Sebastián, pero su triunfo fue efímero dado que al estar sujeto a los avatares políticos de la época duró lo que duraron sus promotores: dos años más tarde, Fernando VII anuló su independencia.
Por Decreto del 1 de noviembre de 1847 se denegó nuevamente la segregación solicitada por algunos vecinos debido a que su vinculación con San Sebastián venía siendo algo «constante y continuado en el transcurso de los siglos».
No existiendo juez ni Libro de Registros, la inscripción de nacimientos, matrimonios y defunciones constaban en los archivos donostiarras. Nuevos cambios políticos fueron favorables a las pretensiones altzatarras y en 1876 se repitió la petición siendo sancionada favorablemente por Real Orden del 15 de abril de 1879: Alza volvía a ser municipio independiente.Dicho estado de cosas se mantuvo hasta que una disposición ministerial dictada el año 1940 devolvió el territorio a San Sebastián.