La poda ha llegado esta semana a los tamarindos del paseo de la Concha, una operación que ha dejado en los huesos a estos emblemáticos árboles. Estos cuidados se realizan cada año sobre unos 13.000 árboles plantados por toda la ciudad. Algunas especies sólo la necesitan cada cinco años, otras cada dos. Este año se ha hecho especial hincapié en los ejemplares cuyas ramas se han acercado hasta ventanas y balcones de viviendas. Pero en el caso de los tamarindos, sobre todo de los árboles más antiguos, se trata de una operación que se hace todos los años y que se vuelve a repetir en junio cuando se 'pelan' las ramas más bajas para evitar molestias a los peatones. [LUSA]