En los últimos tres meses se han casado doce chicas donostiarras menores de veinte años. Hoy en día, en que las edades en que nos casamos o tenemos hijos se han elevado, titularíamos así una noticia ya inverosímil. Hace 46 años, cuando se produjo aquel dato, la cosa ni era noticia.
El primer número del Boletín de Información Municipal de 1961 daba cuenta de los movimientos de población registrados en los últimos tres meses de 1960. Así, sabemos que entonces se celebraron en San Sebastián 300 bodas, con un ritmo de 5,2 enlaces por día en octubre, 2,4 en noviembre y 2,1 en el frío diciembre.
De aquellas 300 bodas donostiarras, 297 se formalizaron entre solteros y tres entre un varón viudo y una mujer soltera. Hace cuatro décadas y media, lo normal era casarse antes de los treinta años de edad. En ocasiones, bastante antes de los treinta.
Entre las chicas que entonces perdieron su condición de solteras, 12, como decíamos, tenían menos de 20 años; 91, entre 20 y 24; y 129, entre 25 y 29 años. Las más veteranas a la hora de pasar por la vicaría fueron 41 mujeres que se casaron con entre 30 y 34 años de edad; 20 que contaban con 35-39 años y, cosa excepcional, cuatro que se vistieron de blanco con más de cuarenta años de edad.
En los varones, las edades eran ligeramente superiores. En el último trimestre de 1960 los novios que dijeron sí fueron cuarenta en el tramo de 20 a 24 años de edad; 142 en el de 25 a 29; 81 en el de 30 a 34; 26 en el de 35 a 39 años; y ocho los mayores de 40 años, uno de los cuales superaba la cincuentena.
Seguimos, de la mano del Boletín de Información Municipal, con estadísticas sobre la población donostiarra en el cuarto trimestre de 1960. Entonces, cuando había exactamente 133.869 habitantes, se contabilizaron 300 matrimonios, 254 defunciones y 1.079 nacidos vivos. Nacían de media en nuestra ciudad entre 11 y algo más de 12 bebés al día, mientras que el promedio diario de defunciones rondaba entre 2,5 y 3,1.
Hoy llama la atención que 14 de aquellos 254 donostiarras que hallaron la muerte, tuviesen menos de un añito de edad. Otro dato estadístico destacado es que había muchas, pero que muchas más mujeres donostiarras que hombres, del orden de 72.184 féminas frente a 61.441 varones.