Domingo, 7 de enero de 2007
Registro Hemeroteca

en

EDICIÓN IMPRESA

JUAN ALEJANDRO ¿ES UN MAGO? POR SUPUESTO ¿ES TOM CRUISE EN 'COCKTAIL'? MEJOR.
«Claro que puedo convertir tu billete de diez euros en uno de cincuenta»
Juan trabaja en la cafetería Santana, en Reina Regente. Hace trucos de magia en la barra o en las mesas. No, no se trata de un espectáculo de prestidigitación. Va con la consumición
«Claro que puedo convertir tu billete de diez euros en uno de cincuenta»
Juan hace virguerías tras la barra del Santana. [USOZ]
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Pertenece a una dinastía de hosteleros, los Alejandro. Los Alejandro de la Bella Easo. Se curtió en el oficio justo en ese bar de Amara Viejo. Con su anterior dueño, Alfonso. Se curtió en el oficio y en el arte de lanzar botellas y vasos al aire y no dejar que se estrellen contra la barra. Padre de Jon y Oihane, lleva casi diez años en el Santana. De camarero. Y de mago residente.



- Dicen que usted puede transformar un billete de diez euros en uno de 50.

-Sí, puedo hacerlo.

- Entonces, si yo le pago este café con un billete de diez y usted me lo vuelve de 50, ¿me dará de cambio, más menos, 48 euros?

- Ni lo pienses. Una cosa es la magia y otra que te aproveches. Te devolveré los cambios de tus diez euros.

- Vaya. Dicen que también hace levitar los billetes.

- Es fácil. Y puedo sacar monedas gigantes de dos euros de tus orejas.

- Atrévase.

- ¿Qué pasa? ¿Acaso eres de esa clase de gente a la que no le gusta que se juegue con su dinero?

- ¿Conoce a mucha?

- No, a la mayoría, a la gran mayoría, le hace gracia que haga juegos de manos con monedas y billetes pero me acuerdo de un señor ya mayor que me dijo que con su dinero no jugaba nadie.

- ¿Le respondió usted algo?

- No, claro que no. Él era un cliente y yo el camarero pero sí pensé que como todavía no le había cobrado, en realidad el dinero no era ni suyo ni de la casa...

- Ya habrá también quien le diga que todo eso son paparruchas...

- Te repito que muchos vienen esperando la sorpresa de un buen momento de magia, pero es verdad que hubo quien me soltó que él no era un niño para que yo le hiciera truquitos.

- Él se lo perdió...

- Y además se quedó solo. Porque los demás pidieron más y más.

- Conozco otros camareros que hacen magia.

- Yo también. Recuerda el pub Masusta de San Vicente, con Ángel.

- Y el caballero del Museo de Whisky.

- También es mago el chico chino que lleva el restaurante oriental Tsi Tao, el que fue el Panier.

- Vaya, toda una multitud. Oiga, ahora todo el mundo le citará la película 'El ilusionista'. Y otra que está por llegar, 'El truco final'.

- Claro. Pero esa es otra clase de magia. Magia escénica, gigante, espectacular. Magia que une el mentalismo con las ciencias ocultas. Lo mío es chico y cercano. Hablando de pelis, al principio todos me hablaban de Cocktail y Tom Cruise.

- Anda ¿y por qué?

- Porque yo empecé haciendo malabares con las copas y las botellas. En la Bella Easo.

- ¿Por capricho?

- No, por necesidad.

- ¿?

- Había tanto movimiento que tenías que coger la botella a toda velocidad y pasársela a otro camarero sin perder ni un segundo. Acabé pillándolas al vuelo y terminé haciendo acrobacias.

- Sus hijos estarán orgullosísimos de tener un padre que hace aparecer y desaparecer cosas.

- Oihane es aún pequeñita.Y no te creas que a Jon le hace mucha gracia que le aparezcan cosas en la nariz. Pero cuando voy a su cole, a Catalina de Erauso y empiezo a hacerles trucos a los otros chavales, entonces sí que dice «Es mi aita».

- Lindo. Me han contado alguna aventurilla suya en los aeropuertos.

- Es que mis bolsillos son bolsillos de mago.

- ¿Y eso significa?

- Llevamos gomas, cuerdas, pelotas, monedas, cartas... Así que cuando nos hacen depositar todo en esas cajas para pasarlo por los rayos X, los guardias alucinan. Y nuestras esposas ... en fin... Como si se arrepintieran de haberse casado con un mago.

- La magia de barra tiene que ser...

- Como los chistes, que para ser buenos deben ser breves, rápidos y atraparte al instante.

- ¿Me puede repetir el truco del billete que flota?

- No. Te puedo hacer uno distinto pero repetírtelo, no. Ya no te sorprendería. Y la magia es justo eso: sorpresa, asombro.

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad | Master El Correo

Canales RSS