La noticia llegó al hotel donde se alojaba la familia de Diego Armando apenas minutos después de que los bomberos lograran sacar del coche el cuerpo del joven. Tras una semana de «cansancio y angustia», los allegados de Bomber pudieron respirar algo más aliviados, aunque las imágenes de dolor se repitieron en el Instituto Anatómico Forense y en la base de Torrejón de Ardoz.
Winston Estacio, el padre de Diego Armando, fue el único capaz de dirigir unas palabras de agradecimiento a los equipos de rescate. Muy emocionado, aunque más entero que el resto de su familia, relató que tras la recuperación del cadáver «estamos más tranquilos, pero igual de desesperados».
«Ahorita que ya lo encontraron lo único que queremos es verle», confesó. «Diego estaba recién queriendo vivir y pasan estas cosas. ¿Mil veces me hubiese ido yo en lugar de mi hijo!», clamó en un momento de desesperación. El padre, extenuado por la espera, mostró su preocupación por el estado de su ex mujer y su hija, que, según los médicos, aún están sumidas en un estado de 'shock'.