 Muchos visitantes a la Feria de Año Nuevo no dudaron en preguntar por los precios de los productos para hacer alguna compra. [DAVID APREA] |
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| LOS PREMIOS |
Concurso verduras: primer puesto, Peio Rubio, de Txillare Baserria (Elgoibar); segundo, Ezozi Etxeberria, de Arizaga Baserria (Soraluze).
Frutas: primero, Antonio Iparagirre, de Sagarmiña Baserria (Mutriku); segunda, Antonia Murgiondo, de Behekoetxe Baserria (Gabiria).
Queso: primero, Jesús Aramburu Elkartea (Idiazabal); segundo, Jesús Mª Ansola, de Mausitxa Baserria (Elgoibar); tercera, Mª Jesús Gurrutxaga, de Andutzene Baserria (Deba).
Miel. primero, Jose Luis Azpeitia (Bergara); segundo, Jesús Gerenabarrena (Elgoibar).
Mejor puesto: Antonio Iparagirre.
Mejor puesto de Deba: Josefa Badiola, de Doniene Baserria. |
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DEBA. DV. Recibidos los regalos de los Reyes Magos, un gran número de vecinos acudió a la Feria de Año Nuevo para presumir de los presentes que había recibido. En esta edición se contó con la presencia de 84 puestos de productos, de los cuales 25 eran de frutas, lo que convirtió a este año en el más abundante en lo que a stand de este tipo se refiere. Las verduras, la miel y el queso también tenían reservado un espacio especial, y se dejó ver con la entrega de premios de los concursos. En ellos participaron baserris procedentes de muchos lugares, pero, sobre todo, de la comarca del Bajo Deba.
Así, las localidades de Elgoibar, Mutriku, Soraluze, Eibar y Deba tenían un gran número de representantes en esta cita, pero tampoco hay que olvidar los llegados de Gabiria, Bergara, Oñati, Azpeitia, Urretxu y Arrasate e incluso estaban de los baserris vizcaínos de Berriz y Orozko. Ante tal cantidad de variedad, la fiesta estaba asegurada. La gente se echó a la calle para bailar al ritmo de la Banda de Música de la localidad, la txalaparta, los txistularis y los dantzaris de Deba Musikal. Todos ellos gozaron de la presencia de muchos espectadores dispuestos a pasarlo bien vestidos de baserritarras.
Algunos debarras indicaron que, a pesar del gran ambiente, en años anteriores la feria se vivió con más intensidad y con la participación de muchas más personas. No obstante, se trató de una jornada en la que también se disfrutó del ganado. Una exposición en la alameda de muchas especies permitió a los más pequeños admirar y disfrutar de la presencia de estos animales, entre los que no faltaron los bueyes y sus espectáculos. Entre tanto, para descansar y saciar el apetito, el puesto de talos no paró de recibir clientes, quienes tenían que esperar en una gran cola. Valía esperar unos minutos, con tal de hacerse con una de las deliciosas tortas de maiz.
No hay que olvidarse de que fueron muchos los debarras y visitantes que estuvieron rondando los puestos en busca de la compra de algún producto, y se adquirieron bastante. Muchos marcharon para casa con las bolsas bien llenas de frutas y verduras de primera calidad.