TOLOSA. DV. El acontecimiento estaba en la calle Larramendi. Pocas veces se tiene la oportunidad de asistir en vivo y en directo al derribo de una empresa del tamaño de la Voith y de ser testigos, en realidad, del inicio de un gran proceso de transformación urbana en Tolosa, el más relevante de los últimos años.
Porque 'revolucionario' y transformador es, desde luego, la creación de un nuevo barrio de 675 viviendas que surgirá de la demolición de una extensa zona industrial de 23.000 m2, un proyecto residencial que acometerá la empresa 'Larramendi Maddalen Promozioak'. Hace unos años, el derribo de otra antigua fábrica, la SAM, también concitó inusitado interés. En aquella ocasión, el derribo se hizo con explosivos y duró unos pocos segundos, pero en esta ocasión, ante la cercanía de viviendas, hubo que optar por la demolición gradual y mecánica mediante un selectivo 'parque de excavadoras'. Fue, de hecho, todo un despliegue de maquinaria.
En veinticuatro horas, la vieja factoría de la Voith quedó reducida a escombros. La demolición se había iniciado ya hacía algunas semanas por el tejado y en las fachadas laterales, pero el domingo vivió su fase más espectacular, cuando se tiró el bloque central y las fachadas principales, ante la mirada atenta de numerosos curiosos que siguieron el discurrir de la obra a lo largo de la lluviosa jornada.
Demolición selectiva
Tras el derribo, llegarán las labores de retirada de escombros y luego se iniciará la construcción de las viviendas y de los 1.000 aparcamientos subterráneos previstos. El plan durará unos cuatro años (2007-2011), y a su culminación la entrada a Tolosa por la autovía de Donostia ofrecerá una imagen totalmente diferente a la actual.
La empresa Construcciones Amenabar es la encargada del derribo de las instalaciones industriales de la calle Larramendi. Uno de sus portavoces explica los fundamentos de la compleja operación llevada a cabo el domingo, que responde a las características de lo que se llama 'demolición selectiva'. «Es el proceso inverso a la construcción de un edificio. Se empieza la demolición desde arriba hacia abajo y se tienen en cuenta totalmente los objetivos medioambientales. Pero para entonces ya habíamos retirado todos los residuos del interior del edificio, tanto inertes como peligrosos».
Con esta inversión más sostenible, se logra evitar el traslado del material demolido al vertedero. «Eso se hacía antes, en los derribos convencionales. Ahora, sin embargo, reutilizamos todo el material. Consumado el derribo, iniciaremos ahora el proceso de trituración y machaqueo del hormigón, de tal manera que el resultante final pueda ser reutilizado en la misma obra de construcción de las viviendas». En cuanto a las maderas, los plásticos, el metal..., todos estos materiales tampoco van a parar a escombreras sino que son cedidos a empresas que a su vez son recicladoras, cada una, de esos productos.
88 años de historia
El derribo también ponía fin de alguna manera a 88 años de historia. El 16 de diciembre de 1918, cinco propietarios de varias fábricas de Tolosa decidieron fundar la empresa 'Talleres de Tolosa', con el fin de mantener como complemento de la industria fabril de la comarca los antiguos talleres y fundición de Javier Luzuriaga. Para ello contaban con un capital de 150.000 pesetas. Los fundadores de dicha empresa fueron: Pedro Limousin, Genaro Ruiz de Arcaute, Leopoldo Villenave, Benito Portu y Pedro Pasabán.
Tras varias ampliaciones de capital y cambios de accionariado, el 25 de diciembre de 1934 entraron en el negocio nuevos propietarios, como la Papelera Española; Papelera de Arzabalza; Echazarreta, La Salvadora; Limousin, Aramburu y Ragua... Fue el 15 de marzo de 1963 cuando la familia Voith entró a formar parte de 'Talleres de Tolosa' y se hizo cargo de la dirección del negocio, situación que se ha prolongado hasta nuestros días.La moderna Voith ya ha iniciado una nueva etapa en el polígono industrial de Apatta Erreka. Voith es una empresa multinacional alemana que cuenta con 30.000 empleados en todo el mundo. En Apatta están presentes dos de sus cinco divisiones, Voith Paper en la división de Papel y Voith Siemens Hydro en la división de Turbinas Hidráulicas, con 160 empleados.