Sábado, 14 de octubre de 2006
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Cultura
'República de las Letras' dedica un monográfico a Pablo Antoñana
Los estudios resaltan la originalidad del novelista navarro El número, de 240 páginas, es todo un libro en la práctica
'República de las Letras' dedica un monográfico a Pablo Antoñana
[ALBERTO SAAVEDRA]
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SAN SEBASTIÁN. DV. La revista República de las Letras, editada por la Asociación de Escritores, ha publicado un monográfico especial sobre el escritor Pablo Antoñana (Viana, 1927), en el que resalta la originalidad narrativa del novelista navarro. El monográfico, que hace el número 96 de los publicados por la ACE, recoge diversos estudios de escritores, críticos e historiadores sobre la obra y personalidad de Antoñana, así como algunos textos inéditos y relatos del autor de Pequeña crónica.

Antoñana, Premio Príncipe de Viana de la Cultura (1996), es creador de un conjunto de novelas, cuentos y algunos ensayos que componen una manera profunda del ver el mundo, conjugando presente y memoria.

Los estudios sobre la obra de Antoñana corren a cargo de Miguel Sánchez-Ostiz (Pablo Antoñana, una estela de dignidad), Félix Maraña (Antoñana: la vida y otros inconvenientes), Jon Obeso Ruiz de Gordoa (Una lectura de 'Pequeña crónica'), Jesús Felipe Martínez (Los olvidados de la generación de los 60), Carlos Aurtenetxe (Levantar acta), Antonio Muro Jurío (Los espacios en las novelas de Antoñana) y Andrés Sorel (Introducción). Todos los estudios, en los que se dan distintos enfoques para acercarse a la obra de Antoñana, están minados de una invitación al reconocimiento de un escritor que ha labrado toda su obra con un alto sentido de independencia y una aspiración rotunda de libertad. Esta noción priva también en algunos de los textos del propio Antoñana recogidos ahora en este volumen, de 240 páginas, un libro en toda su extensión del término.

Relación con Donostia

Antoñana ofrece a su vez tres relatos y diversos artículos, entre los que destaca su Testamento, leído por vez primera en San Sebastián en 2002, en las jornadas dedicadas al novelista en el centro cultural Koldo Mitxelena. Y es que Antoñana ha tenido una relación estrecha con San Sebastián, ciudad en la que solía veranear de niño con sus padres. En esta ciudad le cogió en julio de 1936 el alzamiento militar y en su catedral del Buen Pastor, el joven escritor vio en directo los funerales por Calvo Sotelo. Posteriormente, la relación con la ciudad ha sido constante. En 1961 ganó el Concurso de Cuentos Ciudad de San Sebastián, con su relato El tiempo no está con nosotros. En 1973, ganó el premio Guipúzcoa de novela con Pequeña crónica (novela que editara por vez primera la revista donostiarra Kurpil, en 1975). En 2002 el centro cultural Koldo Mitxelena dedicó al escritor las referidas jornadas (Antoñana: Libertad con cargos), en el que se hizo un repaso de toda su obra, con asistencia del escritor. Con ese motivo se editó el libro de relatos Lurraren mugarriak (2002), la segunda vez que un libro suyo se traduce al euskera (diversos cuentos), después del volumen Juli andrea (1997), realizado por el colectivo Hits & Fits, de Zumarraga y Urretxu.

Desde que publicó su primera novela, No estamos solos (1963), la obra de Antoñana ha recibido algunos premios, entre los que destaca el Sésamo (1981), 2º en el Nadal (La cuerda rota, 1962), los ya referidos de San Sebastián y Guipúzcoa, y el premio Navarra de Novela (Relato cruento, 1977).

Por otra parte, Antoñana ha dedicado al periodismo páginas de su mejor quehacer literario, y escrito en todos los periódicos navarros, «levantando acta» del rumor cotidiano, combinado con la invocación a la historia. Libros como Memoria, divagación y periodismo (1996), Textos y pretextos (1996), Tierraestella (1998), entre otros, son muestra de su mirada sobre la tierra, el paisaje humano y la conciencia histórica. Sus principales obras están publicadas en Pamiela (la editorial que promovió desde los años ochenta la salida de su obra), Bermingham, Ttarttallo y Txalaparta.

 
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