El Gobierno abre la puerta a transferir las prisiones a Euskadi a largo plazo

Juan Ignacio Zoido, con los policías que trabajan en el puerto de Algeciras, que visitó anteayer. / J. RAGEL / EFE
Juan Ignacio Zoido, con los policías que trabajan en el puerto de Algeciras, que visitó anteayer. / J. RAGEL / EFE

El ministro del Interior rechaza cambios en la política penitenciaria hasta que ETA se disuelva

ANA VOZMEDIANO SAN SEBASTIÁN.

No habrá cambios en la política penitenciaria hasta que ETA no se disuelva, pero el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, mostró ayer su disposición a negociar y ceder la transferencia de Prisiones al Gobierno Vasco. La actitud es cuando menos poco habitual en el Ejecutivo del Estado, aunque lo cierto es que el clima entre los departamentos de Interior de España y el País Vasco ha mejorado de forma sustancial desde que Zoido llegara al gabinete de Mariano Rajoy y retomara unas relaciones bastante frías.

El ministro del Interior dijo ayer en una entrevista con Europa Press que las competencias en política penitenciaria están incluidas en el Estatuto Vasco y que, por tanto, no debe resultar extraño que se traten entre ambas administraciones. «Si lo tiene ya Cataluña es lógico que el País Vasco considere oportuno iniciar este camino para solicitar la competencia. Otra cosa es que desde que se acuerde hasta que se haga efectivo pase bastante tiempo. Vamos, que no va a ser una cosa de la noche a la mañana».

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Lo cierto es que la transferencia de Prisiones está en la agenda de negociación de la vicepresidenta del Gobierno estatal, Soraya Sáenz de Santamaría, y el portavoz del ejecutivo vasco, Josu Erkoreka. El otro tema capital de esta agenda es la gestión económica de la Seguridad Social, que también está contemplada en el Estatuto y que ha levantado alguna polémica en el seno del PP vasco. Sáenz de Santamaría y Erkoreka tienen previsto reunirse a partir de finales de este mes para tratar aquellas cuestiones del Estatuto de Autonomía que no se han desarrollado todavía, entre ellas, esa competencia de las cárceles.

El ministro señala que los presos de ETA pasan un «momento difícil» en el que cunde el «desánimo»

Erkoreka cuenta en sus peticiones con el apoyo del PSE, ya que en el acuerdo de gobierno firmado por socialistas y jeltzales se encuentran cuestiones que aparecen recogidas en el Estatuto y que aún no están vigentes. Además, ese cambio de clima entre los departamentos de Interior que también resaltó en su momento la consejera de Seguridad, Estefanía Beltrán de Heredia, ha propiciado, por ejemplo, la reunión de la Junta de Seguridad después de casi diez años y la luz verde a la integración plena de la Ertzaintza en el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado.

Pero más allá de que avancen las negociaciones para posibles transferencias, Zoido se mostró rotundo sobre cualquier posible cambio en la política penitenciaria e insistió en la vía del arrepentimiento. «Hoy por hoy no están en condiciones de disolver la banda terrorista porque ni siquiera terminan de hacer una declaración de que quieren contribuir a esclarecer hechos, pedir disculpas y pagar las deudas con las víctimas. Primero tendría que resolverse la disolución definitiva de ETA, la entrega definitiva de las armas y, una vez que se hubieran arrepentido e incluso esclarecido temas pendientes, es cuando se podrían dar algunos pasos para ver qué se puede hacer». En ese caso, sí que empezaría a contemplar la hipótesis del acercamiento de los reclusos a cárceles próximas al País Vasco.

«Menos respaldo»

Zoido considera que los presos de ETA «pasan por un momento difícil» en el que cunde el «desánimo». «Cada vez tienen menos respaldo, sobre todo de la gente joven, que ahora mismo no les presta la atención que le prestaba en su momento», comentó. «Si a título individual no lo quieren hacer no veo que sea posible que de un modo colectivo puedan decretar su disolución».

El caso es que el ministro sigue la misma línea sobre la lucha antiterrorista del Gobierno, sostenida en mantener la «defensa de las víctimas del terrorismo y sus conceptos tan claros de memoria, justicia y verdad», ya que, de esta forma, «se garantiza que prevalezca el relato basado en la realidad sin utilizar vías indirectas o eufemismos».

Zoido apeló también al entendimiento con el resto de partidos para mantener los «principios básicos» en la lucha antiterrorista o para acercar posturas en la coordinación entre las fuerzas de seguridad del Estado y las autonómicas, tal y como ha ocurrido con la Ertzaintza.

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