Víctimas trasladarán al Gobierno francés en París su rechazo ante el acercamiento de presos de ETA

La cárcel de Mont de Marsan, la más cercana a Euskadi, puede albergar a 690 presos y fue construida en 2008. /AFP
La cárcel de Mont de Marsan, la más cercana a Euskadi, puede albergar a 690 presos y fue construida en 2008. / AFP

Mari Mar Blanco se reunirá el día 24 con la directora adjunta del Ministerio de Justicia, que ha solicitado la cita

Miguel Villameriel
MIGUEL VILLAMERIEL

La presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo, Mari Mar Blanco, viajará el día 24 a París para conocer de primera mano el plan del Gobierno francés de trasladar a presos etarras a cárceles más cercanas a Euskadi, aunque ayer avanzó que mostrará una posición contraria a esta iniciativa. Así lo anunció ayer Blanco a los periodistas tras la entrega de los premios anuales de la Fundación que preside, que este año han reconocido al Rey por su apoyo al colectivo de víctimas. La reunión fue solicitada por el Ministerio de Justicia francés, en concreto por su directora adjunta, Hélène Davo, anteriormente magistrada francesa de enlace en España.

Mari Mar Blanco mostró su disposición a acudir a la cita el día 24, aunque no ocultó su extrañeza sobre la noticia, pues supondría un cambio en la política penitenciaria común mantenida hasta el momento por España y Francia, «que tan buenos resultados ha dado pues es importante que todos vayamos en la misma dirección».

La presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo aseguró que ella está «totalmente en contra» de cualquier tipo de acercamiento, porque la política de dispersión ha sido una herramienta «muy eficaz» en la lucha contra ETA, que aún no está liquidada, recordó.

De hecho, Blanco consideró que no hay motivos para cambiar esta política penitenciaria común, ya que la organización armada tampoco ha variado su posición, pues «ni se ha disuelto, ni ha entregado todas las armas ni ha reconocido el daño causado».

Investigación sobre el zulo

Por otro lado, las autoridades francesas han abierto una investigación para analizar la documentación en soporte electrónico hallada en el zulo de ETA en un bosque de Las Landas que, según los investigadores, estaba perdido, tendría una antigüedad de al menos diez años y que sirvió de escondite para ocultar una bomba lapa, detonadores eléctricos y temporizadores.

La Fiscalía de París ha ordenado que se analice el explosivo hallado en este pequeño zulo encontrado de forma fortuita por un caminante en un bosque de Tosse, en la región de Aquitania perteneciente al departamento landés, en un paraje cercano a Baiona, el lugar elegido por la organización armada para escenificar la entrega de armas bajo su control en abril del pasado año.

Se trata, por tanto, del primer escondite perdido hallado desde el llamado 'Día del desarme' bajo la mediación del colectivo Artesanos de la Paz. En abril se habló de «gesto inequívoco» y de un «desarme completo» tras dar la localización de ocho zulos con 120 armas y 3.000 kilos de explosivo. Según confirmaron fuentes de la lucha antiterrorista, en el zulo de Las Landas había una bomba lapa, un mando a distancia, una veintena de cartuchos, cordón detonante, ocho detonadores y tres temporizadores.

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