Urkullu reconoce la lucha por la libertad de los exiliados en Gurs

Alain Rousset, presidente de la Nueva Aquitania; Uxue Barkos, presidenta de Navarra; y el lehendakari, Iñigo Urkullu, en el homenaje celebrado este sábado en el campo de concentración de Gurs. / IREKIA

Representantes políticos de Francia, País Vasco y Navarra se han reunido en el campo de concentración galo para conmemorar a los más de 6.500 vascos y navarros que estuvieron recluidos allí

EFE

El lehendakari, Iñigo Urkullu, y la presidenta de Navarra, Uxue Barkos, han presidido un acto institucional en Gurs, Francia, para reconocer la lucha por la libertad y la democracia de los 6.500 vascos y navarros que estuvieron recluidos en el campo de concentración tras huir de la Guerra Civil española.

A la ceremonia, que ha incluido ofrendas florales, han asistido también el presidente de la región francesa de Nueva Aquitania, Alain Rousset, junto con consejeros de los gobiernos vasco y navarro, entre otros representantes institucionales, políticos y sociales.

Durante su intervención, Urkullu ha incidido en que este reconocimiento «tiene un profundo significado de presente» ya que «el padecimiento de los que estuvieron en Gurs no difiere del sufrimiento injusto de los refugiados que huyen de la guerra y de la injusticia y que se encuentran en las fronteras europeas». Además, el lehendakari ha recordado que entre junio de 1939 y principios de 1940 más de 18.000 refugiados de la Guerra Civil española fueron confinados en Gurs, un tercio de los cuales provenía de Gipuzkoa, Bizkaia, Álava y Navarra.

Estas personas «abatidas por la derrota, apesadumbradas por lo que dejaban atrás y preocupadas por su separación familiar» atravesaron los Pirineos «con la esperanza de una tierra de acogida en la Francia republicana», ha señalado Urkullu, quien ha añadido que «nada presagiaba lo que les esperaba: malas condiciones de vida, barracones, alimentación insuficiente, encerradas entre alambres de espino. Un campo de concentración en lugar de un campo de acogida».

El destino de la mayoría de ellos fue el exilio, «algunos nunca volvieron a Euskadi y otros lo hicieron después de cuarenta años». «Recuperar su memoria y honrarles es un deber ético, social, político e institucional» que los gobiernos vasco y navarro «asumen con este reconocimiento y homenaje», ha destacado el lehendakari quien ha concluido que «aquellas personas y sus familias, víctimas del exilio, deben saber que este país recuerda y reconoce su sufrimiento injusto y también su contribución a la causa de la libertad, la justicia y la democracia».

Historia del campo

El recinto de Gurs fue construido en 1939 por las autoridades francesas con el fin de acoger a combatientes republicanos españoles, pero a partir de 1940, durante la Segunda Guerra Mundial, fue empleado como campo de concentración desde donde fueron deportadas 3.907 personas a Auschwitz.

En total, desde 1939 y 1945, alrededor de 60.000 personas pasaron por el campo de concentración de la localidad francesa. El campo de Gurs se cerró el 31 de diciembre de 1945, tras lo cual sus barracones fueron destruidos y en las 80 hectáreas que ocupaba se plantaron árboles.

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