Urkullu pide un Gobierno catalán «estable y sólido» que permita «desactivar el 155»

Imagen de archivo de Urkullu y Puigdemont. /EFE/Toni Albir
Imagen de archivo de Urkullu y Puigdemont. / EFE/Toni Albir

El lehendakari advierte que mantener la aplicación del 155 supondría «romper el contrato social entre las personas electoras y las electas» en Cataluña

Miguel Villameriel
MIGUEL VILLAMERIEL

El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha asegurado este viernes en el pleno de control del Parlamento Vasco que «Cataluña necesita un nuevo Gobierno de la Generalitat estable y sólido que recupere las instituciones de su autogobierno, que abra un nuevo tiempo de diálogo y que contribuya a superar el actual bloqueo», por lo que ha confiado en que «así lo sea ahora» tras el anuncio que Carles Puigdemont de renunciar de forma provisional a la presidencia de la Generalitat y proponer al número dos de Junts per Catalunya, Jordi Sànchez, como candidato. Urkullu ha reiterado su «posición contraria a la aplicación del artículo 155», ha asegurado que «hice y haré todo lo posible para evitarlo» y ha añadido que “mantener su aplicación tras las elecciones supone romper el contrato social entre las personas electoras y las electas en Cataluña, supone prolongar un escenario excepcional, opuesto a la normalidad democrática».

El lehendakari se ha referido por primera vez a la nueva situación que se abre en Cataluña tras la decisión de Puigdemont de dar un paso a un lado, aunque en ningún momento se ha referido a ese hecho concreto. Su reflexión sobre Cataluña ha venido motivada por una pregunta del parlamentario de EH Bildu Pello Urizar, que le ha cuestionado sobre si considera «democrática» la actitud que está manteniendo el Gobierno del PP con Cataluña. En su respuesta, Urkullu ha señalado que «las elecciones catalanas se celebraron hace 80 días y en ellas participó el 80% de la sociedad catalana, por lo que ya es hora de formar un Gobierno y recuperar las instituciones de autogobierno. Ya es hora de acometer una nueva etapa y estoy a favor de ello».

A juicio de Urkullu, «cada día que pasa es un día perdido para las instituciones de autogobierno y un día regalado a los que les gustaría prolongar el 155». Ha recordado que «hice y haré todo lo posible para evitar el 155» y ha denunciado que mantener su aplicación «supone romper el contrato social entre las personas electoras y las electas en Cataluña, supone prolongar un escenario excepcional, opuesto a la normalidad democrática». De hecho, ha destacado que «su desactivación será el indicador más firme de recuperación de una senda de normalidad democrática».

El lehendakari ha insistido en que «se debe dejar atrás la tensión que ha provocado el 155 y abrir una nueva fase basada en el diálogo y el acuerdo. Es una decisión de los partidos y las instituciones catalanas, que siempre he respetado». También ha reiterado su «posición contraria a la judicialización de la política, porque esa es la demostración más clara de la derrota del diálogo. Las salidas políticas requieren de diálogo político».

Por todo ello, Urkullu se ha mostrado partidario de «iniciar una nueva etapa que permita preservar la legitimidad moral de las opciones basadas en el respeto a la dignidad inalienable de las personas y los pueblos que sean defendidas de forma pacífica y democrática».

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