Urkullu emplaza a ETA a que exprese que el daño causado a las víctimas «fue injusto»

El lehendakari Urkullu encabezó la delegación del Gobierno Vasco y de las instituciones que rindieron homenaje a las víctimas del terrorismo ayer en Bilbao. / JORDI ALEMANY

Dirigentes de los partidos, excepto EH Bildu, rinden homenaje a los que sufrieron el terrorismo. El lehendakari reclama en un discurso contundente a la banda armada a que haga «una lectura autocrítica sobre lo que hicieron»

IRAITZ VÁZQUEZBILBAO.

En silencio y formando un círculo para mostrar a las víctimas del terrorismo que el sufrimiento que han padecido «fue injusto». Así conmemoró ayer el Gobierno Vasco en la plaza Indautxu de Bilbao el Día Europeo de las Víctimas del Terrorismo, que se celebra hoy, donde el lehendakari emplazó a ETA a que haga «una lectura autocrítica sobre lo que hicieron». En un contundente y solemne discurso Iñigo Urkullu reclamó directamente a la banda armada a que mire al pasado y «repare el daño que causaron a las víctimas y a la sociedad».

El lehendakari hizo hincapié en el lema de la jornada 'Fue injusto. Gizartea eta biktimak, elkarrekin oraina eta etorkizuna eraikiz' (Sociedad y víctimas, construyendo juntas el presente y el futuro) con el que mandó un doble mensaje. Por un lado mirar al pasado con autocrítica «con el propósito de aliviar el sufrimiento padecido», y por otro, abrir una ventana al futuro demostrando «cercanía, solidaridad y verdad a las víctimas» a través de la construcción «conjunta» de la convivencia.

Ante más de 300 personas -entre víctimas y una amplia representación de la sociedad vasca- que se congregaron en la céntrica plaza bilbaína, Urkullu fue cuanto menos tajante en su discurso al incidir en que «no sabemos si alguna vez ETA y el resto de organizaciones terroristas llegarán a hacer una lectura autocrítica», para posteriormente recalcar que «las instituciones vascas y sus representantes sí podemos hacerlo».

La mirada al pasado por parte de Urkullu vino después de admitir el desamparo que vivieron las víctimas del terrorismo por parte de las instituciones vascas durante los años en los que con más dureza azotó la violencia terrorista de ETA. «Podemos decir alto y claro que lo hicimos mal y que a las víctimas que padecieron el terrorismo no les hicimos el caso el caso que se merecían, sobre todo durante las décadas de los 70 y de los 80», se lamentó el lehendakari. «Queremos poner esa autocrítica al día para aliviar el sufrimiento que han padecido», dijo.

Pero buena parte de los mensajes que lanzó Urkullu tuvieron como destinatarios a ETA y a EH Bildu -aunque sin mencionarla-, coalición que se desmarcó de la convocatoria después de argumentar que el lema cuenta con una «clara intencionalidad política» contra la izquierda abertzale. Hasta en diez ocasiones repitió Urkullu las palabras «fue injusto», una expresión que provocó que la izquierda abertzale decidiese no acudir ayer a la capital vizcaína. Y a las víctimas de la banda armada se dirigió el lehendakari a quienes les dijo que «por su prolongación en el tiempo, su intencionalidad política, perpetuarse en el tiempo y por la gravedad e intensidad de los daños humanos irreparables producidos, su violencia requiere una valoración expresa del daño injusto causado».

EA asiste en solitario

La postura de la izquierda abertzale ha generado una agria polémica durante esta semana entre la entente soberanista y el Ejecutivo de Urkullu. Tanto es así que el lehendakari llegó a calificar de «lamentable» y «triste» la ausencia de EH Bildu en el acto de Bilbao. EA sí estuvo representada a título propio por su secretario general, Pello Urizar, desmarcándose así de la coalición. Durante el discurso de ayer, y en plena polémica sobre el recibimiento a miembros de ETA, el lehendakari remarcó que quienes han apoyado la violencia de ETA también deben mirar al pasado de manera crítica. «Hablamos de ETA y decir fue injusto significa también rechazar su enaltecimiento o justificación». Sobre este punto, el diputado de EH Bildu Oskar Matute matizó ayer que «genera un poco de tristeza» que Urkullu critique a la coalición pero «no a los gobiernos que pisotean derechos».

Pero el acto de ayer también estuvo dirigido a intentar sanar las heridas que han causado los diferentes tipos de terrorismo. Así, Urkullu se dirigió a las víctimas del GAL y del Batallón Vasco Español, subrayando que «decir fue injusto significa recordar que su violencia provocó víctimas mortales y gravísimos sufrimientos que no siempre fueron reconocidos y, en algunos casos, ni siquiera investigados». El lehendakari tuvo también su recuerdo para las víctimas del 11-M y del atentado yihadista del pasado mes de agosto en Barcelona a quienes les recordó que «ninguna causa tuvo nunca valor mayor en la vida, dignidad o integridad de cada persona».

El acto de ayer, que se abrió con 15 minutos de silencio que solo se rompió por las melodías de un dúo de cuerda y los aplausos finales, sirvió para abrir una puerta al futuro para «mirar adelante», dijo Urkullu. El círculo que conformaron en el centro de la plaza quiso simbolizar «la solidaridad» de la sociedad vasca con el sufrimiento y la soledad que han vivido las víctimas del terrorismo. Un acto que emplazó «a la sociedad y a las víctimas juntas construyendo el presente y el futuro de nuestra convivencia», remarcó el lehendakari, quien finalizó el discurso reseñando que «afirmamos que fue injusto y que ahora caminaremos juntos. No hay dos partes. Estamos juntos y conformamos un círculo de solidaridad y unión».

Sociedad vasca

Hasta el 'círculo de solidaridad' que se conformó en el centro de la plaza de Indautxu se acercaron más de 50 víctimas del terrorismo o de la violencia policial, así como representantes políticos y una amplia representación de la sociedad vasca. Junto al lehendakari Urkullu también estuvo el Gobierno Vasco en pleno, así como los diputados generales de Gipuzkoa, Bizkaia y Álava, Markel Olano, Unai Rementeria y Ramiro González, respectivamente. También se acercaron el alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, y el de Vitoria, Gorka Urtaran. El primer edil de San Sebastián, Eneko Goia, no pudo asistir al acto por motivos personales.

Una decena de asociaciones de víctimas del terrorismo también respaldaron la convocatoria del Gobierno Vasco. Al lado del lehendakari se posicionó el presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, Alfonso Sánchez. Junto a ellos, la directora de Gogora, Aintzane Ezenarro, el secretario de Paz y Convivencia del Gobierno Vasco, Jonan Fernández y el presidente de la Federación Islámica del País Vasco, Aziz Messaoudi.

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