Urkullu apela a la cordura y a persistir con el diálogo, aunque se agrave hoy la crisis

Urkullu apela a la cordura y a persistir con el diálogo, aunque se agrave hoy la crisis

El Gobierno Vasco y el PNV asisten preocupados al final del plazo dado por Rajoy a Puigdemont y esperan que no se cierren puertas a una solución

JORGE SAINZ SAN SEBASTIÁN.

El lehendakari apelará hoy al diálogo y la «cordura» ante el nuevo día D en el conflicto de Cataluña. Iñigo Urkullu y su gabinete cruzaban anoche los dedos para que tanto el Gobierno central como la Generalitat mantengan abierto el plazo para explorar una salida al choque de trenes, aun conscientes de la dificultad de la empresa. Urkullu siguió ayer tarde, a través de contactos directos o indirectos, el debate del PDeCAT, la otrora formación hermana del PNV, que finalmente se decantó por tirar para adelante y dar luz verde al president, Carles Puigdemont, para que se reafirme esta mañana en el camino hacia la independencia. En el PNV también se mantenían ayer a la espera y sin querer pronunciarse hasta comprobar la evolución de los acontecimientos.

Tras semanas pidiendo diálogo y acuerdo, al lehendakari ya solo le tocaba ayer «esperar» una vez que «se ha hecho todo lo que se ha podido», reconocían fuentes de Lehendakaritza. En estos últimos días, no ha intentado ya contactar con el presidente Mariano Rajoy ni con Puigdemont, al considerar que ya las cartas estaban ya echadas.

En este sentido, el jefe del Gobierno Vasco y su equipo no se atreven a pronosticar qué puede ocurrir hoy, ya que la situación es «imprevisible». No obstante, si se confirma la decisión del independentismo catalán de seguir adelante, en Ajuria Enea esperan que el Gobierno de Mariano Rajoy no aplique el artículo 155 en sus consecuencias más drásticas, como la sustitución del Govern, y que las medidas que se adopten no cierren del todo las puertas para intentar una salida consensuada. La opción, que tampoco entusiasma al Ejecutivo vasco, sería que el presidente español se limitara a convocar unas elecciones autonómicas y salga una nueva relación de fuerzas que pueda abrir otro panorama.

En todo caso, en el gabinete de Vitoria no son muy optimistas ante lo que pueda pasar hoy. El lehendakari seguirá los acontecimientos desde el pleno convocado para la mañana de este jueves en el Parlamento Vasco. No se descarta que haga un pronunciamiento en función de lo que ocurra en Cataluña. Asimismo, Urkullu debe responder mañana, en el pleno de control de la Cámara autonómica, a varias preguntas relacionadas con la crisis catalana.

Si en Ajuria Enea hay cautela, en Sabin Etxea todavía más. El PNV aguarda asimismo a los acontecimientos de esta mañana y abogan por un prudente silencio ante una coyuntura cambiante y que está deparando giros inesperados. Desde la formación de Andoni Ortuzar también han lanzado en los últimos tiempos llamamientos al acuerdo y críticas al Gobierno central por «judicializar» un conflicto político.

Moción en Donostia

Mientras tanto, las instituciones vascas comienzan a acordar pronunciamientos contra el encarcelamiento de los presidentes de ANC y Òmnium Cultural, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart, respectivamente. En San Sebastián, los grupos municipales de PNV, EH Bildu e Irabazi mostraron su oposición y exigieron su «inmediata» puesta en libertad. En la moción acordada, estos tres partidos denuncian que la orden de prisión incondicional dictada por la Audiencia Nacional contra Cuixart y Sánchez supone «una vulneración grave de principios democráticos fundamentales» y exigen su puesta en libertad.

Además, muestran su «apoyo y solidaridad» a ambos y al conjunto de la sociedad catalana. Asimismo, instan al Estado español a «desistir en su estrategia represiva de libertades básicas y fundamentales contraria a los principios básicos de la democracia». Finalmente, PNV, EH Bildu e Irabazi en la capital guipuzcoana reiteran que «Catalunya, como Euskal Herria y todos los pueblos del mundo, tiene legitimidad democrática para decidir su futuro, teniendo que ser el límite lo que la ciudadanía exprese y decida democráticamente». El asunto volvió a separar a los socios de PNV y PSE.

En Vitoria también se acordó un texto parecido. La Junta de Portavoces aprobó por mayoría absoluta la declaración, con los votos favorables de EH-Bildu, PNV, Podemos e Irabazi y el posicionamiento en contra de PP y PSE-EE. La falta de unanimidad en la votación impidió que entrara en la categoría de declaración institucional.

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