El tribunal culpa a la alcaldía de Lekeitio, del PNV, de permitir el homenaje a un preso de ETA

KOLDO DOMÍNGUEZ BILBAO.

El ex preso de ETA Andoni Gabiola salió de la cárcel a mediados de septiembre de 2016 tras cumplir dos años de condena por pertenencia a la banda terrorista. Cuando el día 16 de ese mes regresó a su localidad natal, Lekeitio, fue recibido por cientos de personas en las calles cercanas al Ayuntamiento. De hecho, los participantes accedieron al salón de plenos y Gabiola llegó a sentarse en el sillón del alcalde mientras era ovacionado. La Delegación del Gobierno denunció los hechos ante un juzgado de lo Contencioso-Administrativo de Bilbao, que el pasado mes de abril declaró «disconforme a derecho» el acto de recibimiento y lo anuló. Condenó al Ayuntamiento, gobernado por el PNV, a pagar las costas.

Ahora, el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) ha vuelto a dar la razón a la Delegación del Gobierno y ha rechazado el recurso que el consistorio costero había interpuesto contra la primera resolución judicial. En una sentencia fechada el pasado día 19 a la que ha tenido acceso este periódico, el tribunal desestima las alegaciones presentadas por la corporación municipal, que aseguraba que «no existió ninguna autorización, ni expresa ni tácita, por parte del Ayuntamiento en relación al acto» denunciado.

La versión que defendía la alcaldía lekeitiarra es que «alguien con llave de la casa consistorial» había tramitado una solicitud para realizar un acto en el salón de plenos, pero sin especificar el objetivo último del mismo.

El Tribunal Superior vasco desmonta en su resolución los argumentos esgrimidos por el gabinete municipal, liderado por el alcalde, Koldo Goitia, y se muestra especialmente duro a la hora de rebatirlos. «No puede aceptarse la versión del apelante (el Ayuntamiento), ya no sólo por poco verosímil, sino por la contradicción con las reglas elementales de la lógica, y también con sus propios actos», se puede leer en la sentencia.

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