El Tesoro vuelve a pagar por la deuda a tres años ante la tensión territorial

El Estado deja de recibir intereses en la subasta de bonos por parte de los inversores, que elevan sus exigencias por el conflicto catalán

J. M. CAMARERO MADRID.

Las cuentas públicas comienzan a sufrir las primeras consecuencias de la tensión que se vive en Cataluña: los inversores internacionales ya no confían tanto en la deuda del Estado como lo venían haciendo desde hace meses. Ahora le exigen dinero después de haber llegado a pagar por ella ante la confianza que les generaba España, gracias al apoyo del Banco Central Europeo.

La deriva del conflicto territorial tuvo su reflejo en el resultado de la subasta de bonos a tres años que ayer emitió el Tesoro. El instituto adjudicó 1.807 millones de euros en este tipo de activos, pero lo hizo comprometiéndose a abonar un interés del 0,074% a sus titulares cuando venzan esos productos. El resultado implica un cambio radical si se compara con la anterior subasta de bonos a tres años, que tuvo lugar el 21 de septiembre. Entonces, el interés final fue negativo (-0,014%), lo que implica que son los compradores de deuda quienes llegan a pagar al Estado por sus productos, en un síntoma de máxima estabilidad.

En la subasta de ayer, el Tesoro captó finalmente un volumen total de 4.526 millones de euros, no solo en bonos, sino también en obligaciones. En este último caso, los 1.018 millones de euros vendidos a 10 años se saldaron con un interés del 1,63%, una referencia que resultará más gravosa para el Estado que la de la subasta anterior, cuando los mercados le exigieron un 1,54% por esos activos. En el caso de las obligaciones a 30 años, el Tesoro también se comprometió a pagar un interés superior al de la subasta anterior: un 2,88% frente al 2,78% previo. Por otra parte, se emitieron 965 millones en obligaciones a 10 años al 1,14%, eso es, con un interés inferior al 1,36% precedente.

La prima sube a 124 puntos

El termómetro del rendimiento del bono -el que mide el coste de la deuda española con respecto a la alemana-, es similar al que se negocia diariamente en los mercados secundarios y que marca la evolución de la prima de riesgo. Por ahora, esta referencia se mantiene en calma, al cerrar en los 124 puntos, aunque supone un incremento del 1,7% con respecto a la sesión del miércoles.

Las señales de preocupación fueron aún mayores porque el nivel de demanda de deuda ha caído. Cuando habitualmente esas peticiones doblaban la oferta del Tesoro, ayer apenas superó en 1,5 veces el volumen de deuda que el Estado puso sobre la mesa. Hoy habrá una nueva cita, con subasta de Letras, para testar los ánimos.

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