El PSE se suma a un texto que reclama al nuevo Gobierno el final de la dispersión de presos

La moción pactada con PNV, EH Bildu y Podemos incluye reconocer el daño causado por la violencia como una de las bases para avances penitenciarios

Jorge Sainz
JORGE SAINZSAN SEBASTIÁN.

El PSE-EE apoyó ayer en el Parlamento Vasco una moción que emplaza al nuevo Gobierno central socialista a poner fin a la dispersión. La moción pactada con PNV, EH Bildu y Elkarrekin Podemos recoge, implícitamente, el «reconocimiento del daño causado» por la violencia como una de las bases para la flexibilización de la política penitenciaria. Solo el PP se opuso al consenso. Este acuerdo se cerró el pasado abril, como avanzó este periódico en exclusiva, pero no fue aprobado hasta ayer en la Comisión de Derechos Humanos. De esta forma, la proposición no de ley apoyada por los socialistas vascos en favor de otra política penitenciaria se aprobó justo una semana después de que arrancara el nuevo Gobierno central de Pedro Sánchez, lo que permitió a la iniciativa coger un vuelo político imprevisto.

La mención al daño causado se recoge en una moción de adición de peneuvistas, podemitas y socialistas a una proposición no de ley de EH Bildu presentada a raíz de la muerte en una cárcel de Cádiz del preso de ETA Xabier Rey. El texto de la coalición abertzale pedía al Parlamento Vasco que se pronunciara contra el alejamiento de los reclusos y reclamaba una nueva política penitenciaria que evite el cumplimiento de las penas lejos de «los lugares de arraigo social y familiar». PNV, Elkarrekin Podemos y PSE-EE, partidos que se han posicionado en público contra la dispersión de reclusos, asumieron la reivindicación de EH Bildu, pero instaron a la coalición a aceptar, a la vez, una enmienda de adición apelando a avanzar en la convivencia a través de «principios como el de individualización, humanidad y el reconocimiento del daño causado».

Enmienda de adición

Proposición no de ley
El Parlamento Vasco entiende necesaria una nueva política penitenciaria.
Enmienda de adición
El Parlamento Vasco considera necesario avanzar en las políticas de convivencia para lo cual resulta oportuna la aplicación de principios como el de individualización, humanidad y reconocimiento del daño causado.

De esta forma, EH Bildu lograba salir del aislamiento en el que se veía últimamente encerrada en este tipo de mociones. Así ocurrió, por ejemplo, el pasado 9 de mayo tras la disolución de ETA, con una proposición socialista que habla de reconocer el daño «injusto», un calificativo que la coalición abertzale entiende que busca erosionarles políticamente y que ya no figuraba en el escrito al que se dio luz verde ayer. En la enmienda de adición se hace alusión a principios que deben regir la nueva política penitenciaria, como la «individualización», y se añade el del «reconocimiento del daño causado», en línea también con el penúltimo comunicado de ETA, que marcaba a los reclusos el camino a seguir para intentar flexibilizar su situación.

«Nuevos tiempos»

Por otro lado, la comisión aprobó pedir la excarcelación de los dirigentes independentistas catalanes presos, con la oposición de socialistas y populares. PNV, EH Bildu y Elkarrekin Podemos acordaron que mientras no se produzca la puesta en libertad de los políticos les visitarán en prisión «para estudiar su situación y comprobar si se respetan sus derechos fundamentales».En este contexto, acudieron a la Cámara de Vitoria las mujeres de dos de estos exconsellers encarcelados, Josep Rull y Raül Romeva.

Lo que finalmente no se celebró ayer en el Parlamento Vasco fue la reunión prevista de la ponencia de autogobierno. Los partidos se dieron una semana más de plazo para tratar de cerrar un acuerdo sobre las competencias que podría incluir un eventual nuevo estatuto político de Euskadi, por lo que el debate sobre esta cuestión se retomará en la próxima cita.

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