Solo los parlamentos vasco y cántabro han parado su actividad en enero

Solo los parlamentos vasco y cántabro han parado su actividad en enero
BLANCA CASTILLO

La Cámara de Vitoria inicia el curso político el jueves con un pleno tras 42 días de ‘pausa navideña’

OCTAVIO IGEA

El Parlamento vasco retoma su actividad este jueves, 1 de febrero, con la celebración de un pleno ordinario. Se debatirá sobre educación, economía, desigualdad de género, financiación de empresas y el Día de la Diáspora que quiere establecer el Gobierno. Pero más que el orden del día, lo llamativo es el parón institucional que está a punto de dejarse atrás. El legislativo ha permanecido 42 días sin actividad por el paréntesis navideño. La de Euskadi es, junto a la cántabra, la única Cámara territorial del país que no ha registrado ni una sola sesión en enero.

Según la agenda de actividades que se publica diariamente en la web del Parlamento vasco, las últimas comisiones se celebraron el 20 de diciembre. Al día siguiente se convocó el pleno con el que se despidió el año. Y desde entonces hasta ahora, nada. Ni debates, ni tramitaciones. Enero solo ha servido para que tres pequeñas delegaciones de parlamentarios realicen viajes oficiales a Colombia, Argelia y Madrid, para la organización de seminarios y actividades con jóvenes, para que la presidenta Bakartxo Tejeria participe en seis actos institucionales y para que EH Bildu ofrezca dos ruedas de prensa. Cualquier otro mes hubiera habido además, como mínimo, seis plenos y una veintena de comisiones.

La explicación al parón es que, según el calendario laboral, enero -como junio y julio- es un mes inhábil en el Parlamento. Así se recoge en el Reglamento de la Cámara de Vitoria, que fija dos premisas para levantar la suspensión y permitir la actividad oficial: que lo solicite algún grupo y que se justifique una inaplazable necesidad de avanzar en temas concretos. Por ejemplo, la aprobación de leyes o el inicio de la legislatura. Así, el primer mes de 2012 y de 2017 fue decretado hábil para que los consejeros presentaran sus planes tras ser nombrados. No hay más precedentes el último lustro.

2018, un año «clave»

Sí que los hay respecto a julio. Entre 2012 y 2016 fue habilitado todos los años para dar el impulso definitivo a varias leyes antes del periodo estival o de la disolución de la Cámara antes de que se convocaran las elecciones. También hubo movimiento para preservar la imagen pública de la institución. Permitir que, en plena crisis, los parlamentarios se fueran dos meses de vacaciones cuando tienen un salario que supera los 5.000 euros brutos, no parecía apropiado. Casualidad o no, con la mejora de la situación financiera el pasado verano los aforados no trabajaron ni julio ni agosto por primera vez en un lustro. Y ahora suman enero. La explicación que ofrecen fuentes de todos los partidos coincide. «Que no haya plenos y comisiones no quiere decir que no estemos trabajando de puertas para adentro».

La prolongada inactividad llama la atención por dos razones. La primera es que los partidos y el Gobierno vasco señalan 2018 como un año «clave» en la legislatura. Se esperan «importantes» avances en ponencias como las de Autogobierno y Memoria y la aprobación de una veintena de leyes. Un objetivo de categoría si se tiene en cuenta que en 2017 solo salieron adelante cinco.

La segunda es que los hábitos políticos parecen haber cambiado. El Parlamento vasco no sale bien parado en la comparación con el resto de Cámaras del Estado. Es cierto que el Congreso, el Senado y el hemiciclo de Cantabria también ‘cierran’ en enero, pero nada más. Más allá de que el Parlament catalán se encuentre a la espera de la investidura del nuevo president, el resto de cámaras autonómicas han tenido, cuando menos, una mínima actividad. En Galicia, La Rioja, Castilla La Mancha, Madrid, Valencia y Canarias han celebrado ya plenos. En el resto se han programado comisiones especiales o ponencias.

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