Los secesionistas conceden todo el protagonismo de la campaña a los excarcelados

El socialista Miquel Iceta se arrancó ayer a bailar. / EFE
El socialista Miquel Iceta se arrancó ayer a bailar. / EFE

Rull, Turull, Romeva, y Mundó se implican con sus partidos para conseguir un «país libre»

CRISTIAN REINO BARCELONA.

El protagonismo que Junts per Catalunya y Esquerra concedieron ayer a los exconsejeros puestos en libertad tras permanecer más de un mes en prisión marcó el primer día de la carrera hacia el 21-D, en la que Jordi Turull, Josep Rull, Carles Mundó y Raül Romeva fueron el centro de atención de los actos de campaña de sus partidos. No pasaron ni 24 horas desde que salieron de prisión y ayer ya se incorporaron a pleno rendimiento en la vorágine de los partidos.

Recibidos como héroes en los actos de bienvenida, se conjuraron para que en la Cataluña independiente que quieren construir, no haya presos por defender sus ideas, como a su juicio son Oriol Junqueras, Joaquim Forn y los 'Jordis'. «Los sacaremos de la prisión y haremos que los que están en el exilio puedan regresar. Nos dejaremos la piel para conseguirlo», afirmaron Rull y Turull, por parte de Junts per Catalunya. «El 21-D está en juego recuperar la libertad de los catalanes, de los compañeros que están en la cárcel y de los que están en Bélgica», aseguró Carles Mundó, quien intervino en un acto celebrado por ERC en la prisión de la Modelo (ya en desuso), símbolo de las luchas por la libertad en los años setenta.

La estrategia de Junts per Catalunya y ERC obliga al resto de fuerzas a ir a remolque. La presencia de los exconsejeros puestos en libertad les permite marcar el debate, llevan la iniciativa de la campaña y les ayuda a reforzar el relato de una España que presentan como franquista y represora, donde la justicia persigue a las personas por sus ideas y donde se vive un estado de excepción.

Las dos principales candidaturas secesionistas explotan además la cuestión de los presos y los exiliados para no entrar en materia programática, donde en esta ocasión no se sienten tan cómodos como hace dos años. Lo apuntó ayer la CUP cuando advirtió de que no podrá pactar con los «programas autonomistas» de Esquerra y Junts per Catalunya. Para las elecciones del 27-S de 2015, Junts pel Sí (CDC y ERC) tenía una hoja de ruta muy concreta que consistía en declarar la independencia en 18 meses. En esta ocasión, no tienen un gancho tan atractivo que ofrecer a los suyos, porque conseguir la independencia por la vía del diálogo con Madrid como plantea ERC puede resultar poco épico. El recurso, de momento, consiste en vender excepcionalidad, «presos políticos» y «violencia de Estado». «Mientras unos dicen 'a por ellos', nosotros decimos 'para ellos', para los que todavía están en la cárcel», según Turull.

Atacan la tienda de los Rivera

El comercio en Granollers de los padres del líder de Ciudadanos, Albert Rivera, apareció ayer con nuevos carteles de «propaganda separatista» coincidiendo con el primer día de campaña electoral en Cataluña, una acción que denunciará ante los tribunales por tratarse de un «ataque por motivos ideológicos». «Es un ataque por motivos ideológicos, intolerable, vergonzoso y antidemocrático que trata de amedrentar y señalar a quien no comulga con el nacionalismo excluyente y a sus familias», afirmaron desde Ciudadanos.

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