San Sebastián estudia colocar bolardos como prevención

Ertzainas caminan por Donostia. / JOSÉ MARI LÓPEZ
Ertzainas caminan por Donostia. / JOSÉ MARI LÓPEZ

A. GONZÁLEZ EGAÑA SAN SEBASTIÁN.

La posibilidad de instalar bolardos en determinadas zonas de San Sebastián está «sobre la mesa» de los responsables de la seguridad de la capital guipuzcoana, aunque de momento no se ha tomado ninguna decisión al respecto. El alcalde donostiarra explicó ayer que durante la recién finalizada Semana Grande donostiarra se establecieron «dispositivos móviles», ya que la configuración de estas fiestas «hace muy difícil que se puedan poner fijos». Eneko Goia apeló, en todo caso, a la «discreción» para no alentar «un miedo irracional».

Su socio de gobierno, el socialista Ernesto Gasco, sí defendió la idoneidad de proteger con árboles y pivotes algunas zonas peatonales de la ciudad. «Bien con arbolado, bien con bancos, bien con pivotes habría que proteger algunas zonas», apuntó el teniente de alcalde en declaraciones a la Ser. «No quiero dar nombres pero hay espacios muy transitados en la ciudad y muy importantes, y que sí podemos proteger un poco mejor. Siempre es mejor prevenir que curar», remarcó.

El portavoz del Gobierno Vasco también se refirió a la posibilidad de colocar bolardos como elemento de prevención de ataques terroristas. Josu Erkoreka precisó que son una más de las medidas que se están contemplando dentro del marco general de coordinación, pero que no requieren de «un planteamiento general». Se refirió así a que la decisión depende «de muchos factores y circunstancias concretas que concurren en cada municipio y ciudad, y su respectiva distribución del espacio festivo, del espacio urbano entre las zonas de tráfico y las de los viandantes».

Remarcó que el Gobierno Vasco está aplicando «escrupulosamente», en cada momento, los protocolos acordados entre las administraciones» en el ámbito de la seguridad, y las medidas previstas para dar respuesta a los riesgos que se puedan apreciar. «Significa que estamos haciendo lo pactado, lo que debemos hacer, y que estamos extremando la coordinación y actuando con arreglo a los protocolos, sin que esto signifique que tenemos la garantía absoluta de que un ataque de este tipo no se pueda producir», apuntó Erkoreka.

Operativo del viernes

Con motivo del balance de la Aste Nagusia, Goia sí confirmó que el pasado viernes por la noche una falsa alarma de atentado puso en alerta a la Ertzaintza en la capital guipuzcoana, en las inmediaciones del palacio Kursaal, uno de los centros neurálgicos de la fiesta. El operativo fue activado porque un menor no acompañado que se encuentra tutelado en Gipuzkoa no regresó al centro de acogida y sus educadores encontraron entre sus pertenencias unos papeles en los que el joven fantaseaba con un posible ataque al Kursaal. Las sospechas obligaron a reforzar la presencia de efectivos policiales en el barrio de Gros y se intensificó además la búsqueda del menor fugado, que fue localizado sobre las 23.00 horas en la Parte Vieja.

Pese a la localización del chico, de 17 años, se mantuvo el dispositivo policial y estuvo operativo todavía durante otras seis horas. Finalmente, se constató que todo se trataba de un «macabro juego», según Goia. Las mismas fuentes indicaron que no es inusual que se desplieguen dispositivos especiales ya que la Policía actúa ante la menor duda que existe pese a que las sospechas «sean remotas».

Más

Fotos

Vídeos