El retiro del autor de 'Cyrano de Bergerac'

El palacete, con su típica fachada vasca, fue el hogar de Edmond Rostand desde que llegó a Kanbo enfermo de pleusería

El retiro del autor de 'Cyrano de Bergerac'
LOBO ALTUNA
MACARENA TEJADA KANBO

El ilustre palacete de Villa Arnaga, en Kanbo, es un escenario habitual para celebraciones de bodas o eventos similares. De estilo neovasco, este edificio de la villa termal de Iparralde fue el hogar de Edmond Rostand, el autor de 'Cyrano de Bergerac', durante su retiro vasco, desde 1903 hasta 1918 -fecha en la que falleció-. Un paraje de ensueño. Un siglo después, acogerá el encuentro internacional en el que se avalará el final de ETA.

La casona, ahora convertida en museo en memoria del escritor, es también conocida como 'el Versalles vasco'. Casualidad o no, fue en el Versalles de París donde se firmó el tratado de paz que puso fin a la Primera Guerra Mundial en el año 1919.

Con más de quince hectáreas de jardín, la villa, que llama la atención por su tradicional fachada vasca en colores blanco y rojo, se encuentra al final del recinto, rodeada de alrededor de treinta especies diferentes de árboles. Y todo ello protegido por un grupo de coloridos pavos reales.

Fue el arquitecto parisino Joseph Albert Tournaire quien diseñó, a gusto del propio Rostand, la Villa Arnaga. El escritor llegó a esta localidad, Cambó-les-Bains en francés, asesorado por su médico para recuperarse de una pleuresía que padecía e hizo de Kanbo su nuevo hogar. El escritor y su esposa, Rosemonde Gérard, encargaron la decoración de su palacete a los más célebres artistas del momento de Francia y dividieron el jardín en dos espacios diferentes: uno de estilo francés y otro de diseño inglés. Quizá sea esta zona de la villa la más impresionante.

El interior, además, no se queda atrás. El autor del libro 'Cyrano de Bergerac' quiso decorar su casa como si de una obra de teatro se tratara: diecinueve salas soleadas acondicionadas con delicados objetos de la época.

Rostand vivió su retiro de ensueño en Arnaga. Y ahora, esta villa albergará otro momento histórico. Y Vincent Bru, alcalde de Kanbo y uno de los portavoces de la delegación de Iparralde que negocia en París por los presos, ha sido una de las piezas claves para que el encuentro internacional tenga lugar en esta emblemática casona. El también diputado de la En Marche! de Macron, por el País Vasco francés ha sido uno de los impulsores para que el encuentro internacional sea en la antigua casa de Rostand, que en la actualidad es considerada monumento histórico.

Pero hasta que en 1961 la finca fue adquirida por el Ayuntamiento de Kanbo y se abrió al público como museo, ha pasado por manos de diferentes propietarios privados, como un armador brasileño o un industrial del textil. Desde entonces, son muchas las historias que se han vivido en Villa Arnaga. Y las que quedan.

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