El PNV se replantea su apoyo al PP en los Presupuestos al mantener Rajoy el 155

Encrucijada. Ortuzar y Esteban hablan en el Congreso con otros diputados del PNV./HIDALGO / EFE
Encrucijada. Ortuzar y Esteban hablan en el Congreso con otros diputados del PNV. / HIDALGO / EFE

Se debate hoy entre seguir con su línea roja sobre Cataluña o preservar las inversiones pactadas | Moncloa comunica a la Generalitat que, por ahora, no va a publicar los nombramientos del Govern y que la toma de posesión sería ilegal

JORGE F. MENDIOLASAN SEBASTIÁN.

La decisión del Gobierno central de mantener la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña deja al PNV en una situación incómoda a falta de dos días para que los Presupuestos Generales del Estado se sometan a votación en el Congreso. La ejecutiva del partido analizará hoy el sentido final del voto del grupo vasco sobre las cuentas públicas estatales, una decisión que ya estaba decantada en sentido positivo y que ahora se replanteará tras conocerse que el Gobierno central mantiene el 155 ante el nuevo Govern con consellers presos y huidos, algo que Madrid interpreta como una «provocación».

El EBB deberá elegir entre seguir con su línea roja de no apoyar al PP si el 155 seguía vigente o preservar las inversiones millonarias para Euskadi acordadas con el Ejecutivo de Mariano Rajoy. Cualquiera de estas dos opciones conllevará sacrificios, por lo que los jeltzales han de valorar en profundidad los pros y los contras de cada una de ellas, con lo que su apoyo se «complica». El pleno de la Cámara baja debatirá el proyecto de Presupuestos de 2018 desde hoy hasta el miércoles, cuando se celebrará la votación definitiva de las cuentas. Para sacarlas adelante, el Gobierno central necesitaría los votos de los cinco diputados nacionalistas vascos.

En las negociaciones, los jeltzales lograron cerrar la pasada semana enmiendas parciales que suponen una inyección adicional de 70 millones de euros hasta 2020 en el País Vasco -25 de ellos en Gipuzkoa- y que se sumarían a los cerca de 500 millones que ya contemplaba el proyecto presupuestario. La subida de las pensiones con el IPC en 2018 y 2019 es otro de los compromisos arrancados por el PNV a Rajoy que estaría en riesgo tras el giro de los acontecimientos en Cataluña. También se complicaría la estabilidad de la legislatura estatal para el PP, algo que no interesa al PNV por el posible crecimiento de Ciudadanos, partido opuesto al Cupo vasco.

La izquierda abertzale presiona

El replanteamiento de posiciones sobre los Presupuestos en el seno del EBB es consecuencia directa de la decisión del Gobierno central -con el apoyo de PSOE y Ciudadanos- de mantener la intervención de Cataluña después de que el nuevo president, Quim Torra, haya incluido en el Govern a dos cargos independentistas presos (Josep Rull y Jordi Turull) y dos huidos (Lluís Puig y Toni Comín). El Gobierno central ha bloqueado el nombramiento de estos, que no serán publicados en el boletín oficial, aunque sí aprueba su estructura. Los nacionalistas vascos, sin embargo, que los cuatro pueden ser consellers pese a su situación judicial porque no están inhabilitados para el puesto.

Ante el nuevo escenario creado, la izquierda abertzale ha aprovechado para elevar la presión sobre el PNV. El secretario general de Sortu, Arkaitz Rodríguez, aseguró ayer que si «cumple con la palabra que ha dado hasta ahora», debería rechazar los Presupuestos. Desde su cuenta de Twitter, Arnaldo Otegi, coordinador general de EH Bildu, llamó al PNV a mantener la unidad «porque hoy es Cataluña y mañana, Euskal Herria».

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Rajoy también se enfrenta a un horizonte de dudas, y no solo por la posibilidad de que su proyecto presupuestario decaiga. Porque una cosa es mantener en suspenso los nombramientos de consellers por unos días bajo el argumento de que se está analizando la «viabilidad» de las designaciones y otra -«mucho más complicada», según admitieron ayer en Moncloa- son los argumentos jurídicos para, llegado el caso, transformar el veto al Govern de Quim Torra de provisional a definitivo.

El Gobierno central, además de la Abogacía del Estado, se plantea consultar al Consejo de Estado, que ya avaló, en el caso de la investidura telemática de Puigdemont, que la toma de posesión debía ser presencial. Antes de cualquier recurso ante el Constitucional, el Ejecutivo quiere también que el juez Llarena se pronuncie sobre la petición de Turull y Rull de salir de prisión para poder jurar o prometer su cargos.

En cuanto a la continuidad del artículo 155, PSOE y Ciudadanos coincidieron con el Ejecutivo de Rajoy en su análisis de que no hay «problemas legales» para mantener la vigencia de la intervención de la Generalitat porque el acuerdo del Senado del pasado 27 de octubre fijó que la aplicación de este artículo no decae hasta que haya un nuevo Govern legalmente constituido. Y el artículo 17.2 de la Ley de la Presidencia de la Generalitat y del Gobierno de Cataluña establece que este «queda constituido tras haber tomado posesión del cargo todos sus miembros». Rajoy informó el sábado a Pedro Sánchez y Albert Rivera de su decisión.

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