La relación entre el PNV y la izquierda abertzale se crispa por los ataques al turismo en Euskadi

Jóvenes de Ernai con pelucas y caretas pararon el tren Txu Txu en la Parte Vieja de Donostia.

Goia denuncia que Sortu ha encontrado «un filón» en el sector para «hacer daño». En Donostia se han registrado en tres días un incidente en el tren turístico y más de 40 pintadas en la ciudad

A. GONZÁLEZ EGAÑA SAN SEBASTIÁN.

La relación entre PNV y la izquierda abertzale se crispa en las últimas horas por los recientes y reiterados ataques al turismo ocurridos en las calles de las capitales vascas. El alcalde de Donostia denunció ayer que los jóvenes de la izquierda abertzale han encontrado «un filón» en ausencia de otras cosas con las que llamar la atención para «hacer daño, que es lo que histórica y desgraciadamente algunos saben hacer». Desde EH Bildu y la izquierda abertzale se reprochó a los jeltzales la utilización de la polémica para tapar su acuerdo con el PP en vísperas de que se reavive el 'procés' catalán que el Gobierno de Rajoy quiere impedir. Arnaldo Otegi, que esta misma semana rechazó el uso de la violencia para protestar contra el modelo turístico, mantiene que se trata de un debate «interesado» porque se quiere dar la imagen de una EH Bildu «alocada» para tapar los pactos PNV-PP-PSE.

La subida de tono de la 'turismofobia' exhibida en las últimas jornadas con el sabotaje con pintura a la oficina de Basquetour en Bilbao, la encartelada del tren turístico en San Sebastián, al ritmo de la popular 'Macarena', o la aparición, en tres días, de más de cuarenta pintadas en paredes de la capital donostiarra y algunas pancartas, diligentemente borradas o retiradas por operarios municipales, no ha hecho sino enturbiar más los ánimos entre los responsables políticos. El regidor jeltzale Eneko Goia tildó ayer de «lamentable» el incidente del tren Txu Txu y reprochó que es «contradictorio» con el debate «sosegado y razonado» que plantea la izquierda abertzale. La demostración, a su juicio, es que, como se vio en el incidente en Donostia, esa actuación «no tiene ningún sentido, ni ninguna explicación posible».

El propio Goia explicó que en la tarde del miércoles, en la calle Aldamar de la Parte Vieja, un grupo de jóvenes de Ernai disfrazados colocaron una serie de carteles en el tren turístico «ante el asombro de algunos visitantes, que se lo tomaban bastante a bien, pensando que estaban en el tren de la bruja». Ernai, que asumió la acción en un comunicado, difundió ayer un vídeo con imágenes de lo ocurrido donde se aprecia cómo algunos turistas incluso sacan fotos del suceso.

EH Bildu asegura que el PNV utiliza la polémica para tapar su acuerdo con el PP

Ante el singular incidente, el regidor confesó que «es muy difícil de entender a qué viene que se pare un tren Txu Txu en una ciudad, en el que los que van, entre otros niños, no tienen por qué entender nada sobre este debate». Insistió en que ese debate «lo tenemos que tener entre nosotros» y que «el marco, el foro, la manera de hacer las cosas, evidentemente, no es de ninguna manera este».

La imagen del país «en juego»

En medio de este escenario el Gobierno Vasco alertó de que «la imagen del país está en juego». La consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras confesó no entender estos ataques a un sector que «está trabajando y se merece respeto». Recordó también que en Euskadi existe una Ley de Turismo pactada con EH Bildu cuyo objetivo principal era la sostenibilidad. Arantxa Tapia calificó las actuaciones de Ernai de totalmente «negativas». «Como pueblo no representan lo que aquí ocurre. Pienso que nuestras ciudades, nuestra gente, en general, está contenta de que vengan personas de fuera a visitarnos, a conocer nuestro idioma, nuestra cultura, porque tenemos una lengua especial, y gastronomía». A su juicio, Ernai está «mezclando» cosas y deberá explicar «qué pretende y por qué en este momento hace estas acciones».

En la misma línea, el presidente del PNV de Araba, José Antonio Suso, puso en cuestión el control de Otegi sobre los jóvenes de Ernai, dado que el coordinador general de EH Bildu rechazó los ataques contra intereses turísticos «y al día siguiente se repitieron y con más intensidad». Según Suso, «parece que no hay un control muy efectivo sobre sus juventudes y actúan ya con un modelo, no sé si fabricado o prefabricado para agosto».

Desde el PP vasco, el parlamentario Borja Sémper escribió en Twitter: «Lo llaman turismofobia, pero no es sino kale borroka disfrazada».

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos