«No quiero cometer la misma torpeza que cometieron los españoles con nosotros»

Ortuzar pide «desarmar las palabras» para llegar a un acuerdo sobre el nuevo estatus y recuerda que, «en el 78, el PSOE llevaba pancartas a favor de la autodeterminación»

M. V.

-El PNV ha pactado esta semana los Presupuestos de Rajoy y el preámbulo del nuevo estatus con EH Bildu. ¿Cómo explica semejante flexibilidad negociadora?

-Hoy en día un partido que busca acuerdos es un 'rara avis', pero nosotros, cuando nos sentamos a la mesa, vamos siempre con vocación de acordar. En el caso del nuevo estatus, hemos presentado nuestras propuestas en función de nuestra ideología, y no podemos hacer planteamientos menos ambiciosos que los que hicimos hace 40 años con el Estatuto de Gernika. Algunos partidos han utilizado esta primera fase de las bases del nuevo estatus para marcar distancias, pero este no es el momento de las cesiones, sino de escribir una especie de carta al Olentzero con lo que nos gustaría a cada uno, y ver si puede haber puntos de encuentro. Luego los expertos jurídicos harán un texto sobre el que negociar.

-¿El preámbulo que han pactado PNV y EH Bildu es soberanista?

-Es la forma de ver que tiene el PNV el nuevo estatus, pero nosotros no negamos otras formas de verlo.

-Pero por ahora han pactado solo con la otra formación abertzale...

-¡Es que los otros no han querido entrar! Con Podemos estaba pactado al 99,9%, pero al final le entró vértigo. Nosotros no tenemos ningún interés de expulsar a nadie del consenso desde ahora. No estamos en esa fase. Y ahí el PSE está jugando con una posición que ahora le puede ser cómoda, pero en unos meses se tendrá que mover. Nosotros sabemos que el PNV va a tener que evolucionar de sus posiciones, como EH Bildu y como Podemos, pero el PSE también. No puede pretender que su posición sea el punto final. Tendremos que movernos todos. Pero que no nos pidan abdicar ahora de lo que creemos que debe ser el nuevo estatus. No es justo haber sometido a la ponencia a este estrés tan pronto.

-¿Al PP vasco ni siquiera le incluye en la ecuación?

-No, el PP vasco está en el diván y no termina de saber qué quiere ser. En los temas más importantes del país en este momento, que son autogobierno y paz y convivencia, está yendo a romper. Y en el resto, quiere acuerdos. Eso no se sostiene.

-¿Evolucionar en los planteamientos de cada uno implica ceder?

-No es ceder, es evolucionar. Veremos lo que nos plantean los expertos jurídicos con el texto articulado y a partir de ahí pueden abrirse ventanas de oportunidad. Para nosotros, por ejemplo, el término nación es irrenunciable, pero no me vale que se haga una definición de nación con la que yo esté al 100% de acuerdo, mientras un 40% de la población no se identifica con ella. Yo nunca me he sentido español y nadie me va a obligar a serlo, mi sentimiento es únicamente vasco, pero no quiero cometer la misma torpeza que cometieron los españoles con nosotros. Quiero que la gente que se sienta nacional vasca lo sea por sentimiento, no por obligación. Hay que desarmar un poco las palabras. El PSOE, en el 78, llevaba las pancartas de la autodeterminación.

-Un nuevo estatus en la línea del preámbulo pactado, ¿pasaría el filtro del Tribunal Constitucional?

-A día de hoy está complicado. Hoy, con el guirigay que hay, tampoco el actual Estatuto de Gernika pasaría el filtro del TC. La clave estará en ser capaces de generar un clima político distinto, animado desde Euskadi y trasladado a Madrid, en el que se vea que esa nueva apuesta de autogobierno vasco es buena para Euskadi y un factor de estabilidad para un Estado español más cohesionado y más justo territorialmente.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos