El PSOE «destripará» la nueva ley del Cupo antes de darle su apoyo

Sánchez se muestra «abierto» a que su grupo vote a favor en el Congreso, pero advierte que aún deben estudiar el pacto entre gobiernos

M. V. SAN SEBASTIÁN.

La visita a Euskadi del secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, se produjo un día después de que la Comisión Mixta del Concierto Económico ratificara en Madrid la nueva ley quinquenal del Cupo, que asegura la paz fiscal entre Euskadi y el Estado al menos hasta 2021. Esta norma aún debe ser aprobada por el Congreso en septiembre, por lo que ayer Sánchez fue cuestionado sobre el sentido del voto del PSOE cuando la ley del Cupo llegue a las Cortes Generales. El secretario general no fue contundente a la hora de asegurar un voto favorable del grupo socialista, aunque fuentes del PSE apuntaron que, en privado, ha confirmado a Idoia Mendia que no prevé problemas para que los socialistas -que comparten el Gobierno Vasco con el PNV- den su voto favorable a la nueva ley.

El problema con el que se pudo encontrar ayer Sánchez es que la ley del Cupo acaba de ser ratificada y aún no ha llegado al Congreso, por lo que la prudencia le llevó a no anticipar la posición del grupo socialista cuando aún no ha tenido ocasión de estudiar la norma. Por tanto, en un tono diplomático, se mostró «abierto» a la aprobación de la ley, aunque precisó que, antes de marcar directamente su posición, los socialistas tendrán que «destripar exactamente los aspectos más técnicos» de la norma. Aseguró que estudiarán esos detalles de forma «rigurosa».

«Es un acuerdo entre los gobiernos español y vasco y, en consecuencia, ahora los partidos políticos tenemos que analizarlo. Debemos estudiar las tripas de lo acordado», insistió en una entrevista concedida a ETB.

Sánchez no ofreció una rueda de prensa tras la reunión con Urkullu y Ortuzar, aunque al llegar a Lehendakaritza sí atendió a los medios de comunicación para explicar su postura de cara al encuentro. Sobre su propuesta para una reforma de la Constitución, aseguró que «es importante lograr la estabilidad de España y eso significa consolidar un modelo territorial que ahora está puesto en cuestión por la crisis en Cataluña». En consecuencia, el líder del PSOE trasladó al PNV la conveniencia de «caminar, a partir del mes de septiembre, en la necesidad de abrir el espacio para abordar la reforma constitucional». En su opinión, «hay que consolidar a España como una nación de naciones», un objetivo para el que no tiene inconveniente en reconocer el «carácter nacional» de autonomías como Euskadi o Cataluña.

En cuanto a las competencias pendientes de traspasar a Euskadi, que el PSOE se comprometió a defender en Madrid, Sánchez reconoció que «lo que más podría preocupar es la del régimen económico de la Seguridad Social». En ese sentido, aseguró que «la posición del PSOE es clara: no se puede romper la unidad de la caja» de la Seguridad Social. Fuentes del Gobierno Vasco insisten en que la transferencia que reclaman no supone la ruptura de la 'caja única', por lo que en ese aspecto no ven impedimentos para que el Gobierno central acceda a acometer el traspaso.

Sánchez también defendió que «el euskera es patrimonio de los españoles» y aseguró que «ya es hora de que tengamos un presidente del Gobierno que conceda igual importancia al euskera, el gallego o el catalán que al castellano».

Críticas del PP vasco

La secretaria general del PP vasco, Amaya Fernández, acusó ayer a Pedro Sánchez de «poner en cuestión la Constitución, el Estatuto y la raíz foral del autogobierno vasco» al dar a Euskadi «consideración constitucional de nación». Además, le acusó de pretender «contrarrestar el desdibujamiento del PSE en Euskadi y los efectos positivos de los acuerdos» alcanzados entre populares y PNV. Fernández censuró el «monumental desconcierto» ideológico que tiene el secretario general del PSOE.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos