El PNV prolonga hasta hoy la incertidumbre sobre el techo de gasto, aunque se inclina por el 'sí'

l diputado del PNV Aitor Esteban, durante su intervención en la sesión de control al Gobierno del pasado 21 de junio en el Congreso de los Diputados / Kiko Huesca (EFE)

El grupo jeltzale en el Congreso negociaba anoche los últimos «detalles técnicos» de un acuerdo que parecía muy cerca de cerrarse

MIGUEL VILLAMERIEL SAN SEBASTIÁN.

El acuerdo estaba cerca de cerrarse, pero la exigencia del PNV de limar algunos «detalles técnicos» prolongará hasta hoy la incertidumbre sobre la aprobación del techo de gasto para 2018. La postura que finalmente adopten los cinco diputados jeltzales en el Congreso es decisiva para que esta herramienta, imprescindible para elaborar los próximos Presupuestos, vea la luz. Lo era desde hace semanas, cuando se constató que el Gobierno de Rajoy estaba obligado a repetir la mayoría que le permitió aprobar las cuentas de 2017, pero lo será aún más en el pleno de esta tarde, porque el Ejecutivo central ha hecho los deberes y ha convencido al resto de aquellos partidos. Solo le falta el PNV, que anoche se inclinaba por el 'sí'.

Aunque los jeltzales optaron por apurar la negociación para asegurarse unas «garantías» técnicas sobre el techo de gasto, las posiciones estaban lo suficientemente cerca como para prever un acuerdo. Sobre todo, porque un desmarque de última hora del PNV respecto al techo de gasto le dejaría sin la jugosa baza de contar con una posición de fuerza en la posterior negociación de los Presupuestos, donde el grupo jeltzale sí planteará importantes condiciones tanto económicas como políticas. Un 'no' del PNV en la votación de esta tarde en el Congreso podría abortar la incipiente sintonía que tratan de cultivar los gobiernos vasco y central, lo que sería pagar un precio demasiado alto por un techo de gasto que el portavoz jeltzale en el Congreso, Aitor Esteban, ha reconocido que «es una cuestión técnica más que política».

Esteban mantuvo diferentes contactos con representantes del Gobierno durante todo el día, pero no fue posible cerrar un pacto. Aun así, a primera hora de la noche declaró a los medios de comunicación que confiaba en llegar a un acuerdo. El hecho de que el pleno en el que se debatirá el techo de gasto se celebre por la tarde -a partir de las 15.00 horas-, concede un margen adicional que ha pospuesto el previsible acuerdo hasta esta mañana.

Fuentes del PNV en el Congreso señalaron anoche que faltaban por cerrar «algunas garantías». Los asuntos en los que se mantenían las diferencias era temas «contables, financieros, de cálculo y cómputos» relacionados con la «especificidad» de Euskadi y Navarra, que disponen de un régimen fiscal diferente al común. «Hay varios detalles pendientes que queremos que queden claros y de momento no tenemos esa garantía», manifestaban anoche desde el PNV.

El único que no ha decidido

El PNV es el único grupo que llegará al día de la votación del techo de gasto sin desvelar el sentido de su voto. Coalición Canaria y Nueva Canarias, los otros partidos que hasta ayer no se habían pronunciado, finalmente adoptaron una postura favorable a los intereses del Gobierno: CC votará a favor y NC se abstendrá, lo que asegura la aprobación del techo si el PNV se decanta por el 'sí'. En la última semana, el Ejecutivo del PP también se ha asegurado el respaldo de Ciudadanos y sus socios electorales de UPN y Foro Asturias. Es decir, la misma mayoría que permitió la aprobación de las cuentas de 2017. El resto de la oposición -incluida EH Bildu- votará en contra en el pleno de hoy.

La negociación del techo de gasto no ha sido un camino de rosas para el Gobierno. Para llegar a este punto cercano a su aprobación, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, se vio obligado a introducir dos cambios clave: elevó una décima el objetivo de déficit de las comunidades autónomas para 2018 hasta el 0,4% del PIB y cerró un principio de acuerdo con Ciudadanos para bajar el IRPF a determinados colectivos vulnerables.

Estos dos temas han supuesto giros en los planteamientos de Montoro, que hace solo unas semanas no veía margen para tocar el IRPF en 2018 y que el pasado lunes había llevado a un Consejo de Ministros extraordinario el objetivo del 0,3% del PIB para las comunidades autónomas. «Los cambios son fruto de las negociaciones políticas», reconocía el propio Montoro, al que la pérdida de la mayoría absoluta del PP le ha llevado a modular sus posturas.

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