Las prioridades del nuevo Gobierno socialista

Las prioridades del nuevo Gobierno socialista

Pedro Sánchez celebra su primer Consejo de Ministros el próximo viernes y a partir de entonces iniciará su actividad legislativa

Ramón Gorriarán
RAMÓN GORRIARÁNMadrid

Pedro Sánchez ya ha cumplido el primer paso previo a gobernar: conformar su Gobierno. Con una clara estrategia en la elección de sus ministros que combina el peso político con la experiencia en gestión, el líder socialista mantiene la idea de celebrar su primer Consejo de Ministros el próximo viernes, reunión en la que también se conocerán nombramientos importantes, aún pendientes, como el nuevo fiscal general del Estado.

El líder socialista dejó entrever en el debate de la moción de censura y en conversaciones con sus colaboradores que sus prioridades legislativas serán sacar adelante las iniciativas para las que tiene la misma mayoría parlamentaria que aprobó la moción. Es el caso de la derogación de la ley mordaza, la supresión de la prisión permanente revisable, la recuperación de la universalidad del sistema sanitario restringido a los inmigrantes en 2012 o la revitalización del sistema de dependencia, en la que más de 300.000 personas que no reciben ningún servicio. Son medidas en las que cree que podrá contar con los 180 votos que sacaron adelante la censura.

En su cartera de proyectos parlamentarios también está una ley de igualdad de salarios entre hombres y mujeres, y la de igualdad de género en el mundo laboral. Para otro momento se quedarán reformas estructurales, como la del modelo de financiación autonómica, porque aunque Sánchez reprochó a Rajoy por el retraso de cuatro años, es una tarea de largo aliento que un Gobierno no puede resolver, a su entender, en uno o, a lo sumo, dos años. Además las elecciones autonómicas de mayo próximo pueden alumbrar un esquema de poder territorial distinto al actual y con intereses diferentes.

Todos son planes esbozados por Sánchez en la moción de censura o en intervenciones cuando era líder de la oposición que ahora deberá calibrar si son viables con un débil grupo parlamentario de 84 diputados y unos apoyos con pocas garantías. El independentismo catalán no va a colaborar con los socialistas si no encuentra respuesta a sus demandas, y el presidente ya ha avisado que el marco constitucional es una línea roja y no dudará en recurrir al artículo 155 de la Constitución si la situación lo requiriera. Podemos se siente desairado a las primeras de cambio por su exclusión del Ejecutivo aunque mantiene el voto de confianza. El PNV apuesta por la estabilidad hasta 2020, pero vigilará el cumplimiento de los compromisos adquiridos por Sánchez.

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