Un presidente a la donostiarra

Un presidente a la donostiarra

Sánchez se ha sumergido en San Sebastián en sus numerosas visitas

Jorge Sainz
JORGE SAINZ SAN SEBASTIÁN.

Todos los presidentes han viajado a San Sebastián, pero pocos se han sumergido tanto en la capital guipuzcoana como Pedro Sánchez. Casi una decena de veces ha visitado Donostia el nuevo jefe del Ejecutivo desde que en 2014 fue elegido líder del PSOE. Y no solo para dar mítines: Sánchez ha presenciado la Tamborrada un 20 de enero, cenado la víspera de San Sebastián en un restaurante como mandan los cánones o hecho footing mañanero por La Concha como cientos de donostiarras. Ha hecho campaña en el Kursaal, pero también en barrios como Intxaurrondo.

El ahora presidente siempre ha tenido bastante predicamento entre las bases socialistas guipuzcoanas. Uno de sus más fieles apoyos, en las duras y en las maduras, ha sido precisamente el exalcalde de San Sebastián, Odón Elorza, ahora diputado en el Congreso. También el ahora teniente alcalde donostiarra Ernesto Gasco se ha declarado fan del nuevo inquilino de La Moncloa. Él fue quien le regaló la camiseta de la Capitalidad Cultural en su primera visita en enero de 2015 y quien le llevó al restaurante Urepel la víspera del 20 de enero de 2016.

Al día siguiente, acompañado de su mujer, la bilbaína Begoña Gómez, Sánchez se presentó en la Tamborrada infantil para saludar a los niños que en ella desfilaban y presenciar la entrega del Tambor de Oro a la escultora Cristina Iglesias. Ocho meses antes, en abril de 2014, en vísperas de la Fiesta de la Rosa, Sánchez se dejó ver por el paseo de La Concha en una soleada tarde de sábado. Llevaba pocos meses como líder del partido y levantaba expectación allá donde iba. «Si cada foto fuera un voto...», suspiraban sus compañeros al comprobar 'in situ' su tirón. A la mañana siguiente, madrugó para hacer footing a lo largo de la barandilla de La Concha. En septiembre de 2016, en la campaña vasca, paseó con la secretaria general del PSE-EE, Idoia Mendia, por el palacio de Miramar, en otra jornada espléndida que le permitió disfrutar del 'marco incomparable'.

Donostia no ha sido la única parada del político madrileño en Gipuzkoa. Irun y Eibar han sido otras estaciones. En la localidad fronteriza estuvo en la campaña electoral municipal de 2015. Paseó por el centro y dejó como anécdota que en su época de universitario tuvo una novia irunesa. En Eibar, cuna del socialismo guipuzcoano dio un mitin y visitó la casa del pueblo.

«Ya me gustaría a mí que San Sebastián fuera mi casa... No lo descarto...», ha llegado a decir alguna vez. En el PSE-EE de Gipuzkoa no aspiran a tanto, aunque sí confían en que pronto llegue la primera visita de Sánchez a Donostia, ya como presidente del Gobierno.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos