Posiciones de los grupos parlamentarios en la ponencia de autogobierno

PNV Trata de buscar un encaje jurídico al ejercicio del derecho a decidir

El PNV apuesta por un nuevo estatus político para Euskadi con garantías de autogobierno, en el que se reconozca al pueblo vasco como sujeto político y su derecho a decidir, pero «sin ruptura» con el Estado ni la búsqueda de la independencia. El partido liderado por Andoni Ortuzar prevé que la reforma estatutaria se haga «dentro del marco legal actual, adecuándose a los principios establecidos» en la Constitución. Para ello, apela a la disposición adicional primera de la Carta Magna y a la disposición adicional del Estatuto de Gernika, que podrían dar un encaje jurídico al ejercicio del derecho a decidir en Euskadi. La actualización del autogobierno que contempla el partido jeltzale conllevaría que el pueblo vasco sea reconocido como un «sujeto político con derecho a decidir su futuro». La forma de materializarlo sería a través de una «consulta habilitante»: El Parlamento Vasco aprobaría la reforma estatutaria y, antes de remitirla a las Cortes, sería avalada por la sociedad vasca en una primera consulta, pactada y no vinculante.

La propuesta que el PNV entregará este miércoles en la ponencia de autogobierno insistirá en su apuesta de «bilateralidad» con el Estado, aunque contempla una serie de competencias «exclusivas».

EH Bildu Solo apoyará un nuevo estatus que recoja la capacidad de decisión

EH Bildu es el grupo que más ha modificado sus posiciones sobre el nuevo estatus respecto a la propuesta que registró en la ponencia la anterior legislatura. Si hace dos años planteaba un «tránsito unilateral» hacia la soberanía plena y la creación de un «Estado propio» -en una vía similar a la emprendida por las instituciones catalanas-, ahora ha modulado sus posiciones para seducir a PNV y Elkarrekin Podemos y conseguir que, al menos, el nuevo estatus recoja el derecho a decidir. La coalición secesionista, que reconoce que «todo lo que no sea la independencia será un escenario intermedio para nosotros», asumirá en su nueva propuesta planteamientos del PNV como la «consulta habilitante» para ejercer el derecho a decidir y argumentos de Elkarrekin Podemos como que esta figura legal no se limite a decidir sobre la independencia, sino que se enfoque también a preguntar a los ciudadanos sobre diversas decisiones sociales y económicas. «Capacidad para decidir absolutamente sobre todo», reclamará EH Bildu en su propuesta, que detallará hoy en Hernani. La coalición reconoce que el nuevo estatus «solo saldrá adelante con una mayoría social amplia», pero insiste en que «56 parlamentarios de 75 defienden el derecho a decidir», y en no conceder «posibilidad de veto» a partidos «minoritarios» como PSE y PP.

Elkarrekin Podemos Rechaza sumarse a un bloque soberanista y reclama un pacto amplio

Elkarrekin Podemos se ha estrenado esta legislatura en el Parlamento Vasco, por lo que no participó en la ponencia de autogobierno en el anterior ciclo legislativo. El pasado septiembre, la coalición morada presentó una propuesta de nuevo estatus que defiende el derecho a decidir, aunque en clave más social que secesionista, y defiende la posibilidad de que se celebre una consulta recogida en un «pacto de claridad» que firmarían el conjunto de los partidos y que después sería trasladado al Congreso de los Diputados. Elkarrekin Podemos propuso «dos mesas paralelas» para que el debate sobre el derecho a decidir no bloqueara el resto de la reforma estatutaria, pero PNV y EH Bildu no aceptaron que esta materia fuera desgajada de los trabajos sobre el nuevo estatus. En las últimas semanas, portavoces de la coalición han advertido que no participarán en una política de «bloques» a favor y en contra del derecho a decidir. Es decir, que no tienen intención de hacer causa común con el PNV y EH Bildu para «excluir» del acuerdo final a PSE y PP. Prefieren un pacto amplio y «constructivo» para que el «cambio social» que promovería el nuevo estatus abarque a todos los ciudadanos vascos. Elkarrekin Podemos reconoce que existe «una realidad llamada Euskal Herria» y aboga por avanzar en el carácter plurinacional del Estado.

PSE-EE Pide blindar los derechos sociales y se desmarca de lo que supere la legalidad

El debate sobre el futuro del autogobierno es un asunto delicado para el PSE-EE porque puede condicionar sobremanera su acuerdo de gobierno con el PNV en la segunda parte de la legislatura. La posición de los socialistas vascos se basa en dos ejes: la reforma estatutaria debe destinarse sobre todo a blindar los derechos sociales y tiene que encuadrarse dentro del ordenamiento jurídico. Es decir, el PSE no respaldará un nuevo estatus que no tenga encaje legal.

Los socialistas hubieran sido partidarios de afrontar un nuevo Estatuto después de una reforma de la Constitución en clave federal, que habría aumentado las potencialidades de la nueva norma autonómica. En cualquier caso, su propuesta para la actualización del autogobierno incidirá en la «pluralidad de identidades» de los vascos y enumerará las «singularidades» de Euskadi, como los derechos históricos, el Concierto, el euskera o el derecho civil foral. El PSE aceptaría el uso del término «nación» siempre que quede «claro que no se fundamenta en una supuesta soberanía diferenciada» ni «presupone el derecho político a constituirse en Estado».

Además, incorporaría «derechos sociales» como la RGI o la vivienda y limitaría la «bilateralidad» con el Estado a las competencias vascas «singulares», como el Concierto o la Ertzaintza.

PP Se opone al derecho de autodeterminación y amaga con levantarse

El PP vasco es el partido al que menos le seduce la idea de afrontar una reforma estatutaria en estos momentos, y mucho menos si el objetivo final de ese nuevo estatus se centra en la inclusión del derecho a decidir, que para los populares es un «eufemismo» para enmascarar el derecho de autodeterminación, que no tendría encaje posible en la Constitución española. El partido liderado por Alfonso Alonso ha amagado con dejar la ponencia de autogobierno si en la reunión del miércoles los grupos no «rechazan expresamente» el derecho de autodeterminación.

Por lo demás, el PP se muestra abierto a debatir una posible reforma del Estatuto «desde el consenso» y mediante un debate «serio y leal», con propuestas «concretas». Aunque no ve la necesidad de una reforma estatutaria y es más partidario de «profundizar en su perfeccionamiento» mediante reformas en leyes de funcionamiento interno como la LTH o la Ley de Aportaciones. También realiza una cerrada defensa del actual Estatuto, que ha propiciado «el mayor desarrollo económico y social de la historia de Euskadi», por lo que cree que una eventual reforma debería tener «al menos el mismo apoyo» que el que recibió el texto actual en 1979.

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