La carga soberanista del PNV en el preámbulo del nuevo estatus dispara las diferencias entre partidos

Joseba Egibar (PNV) y José Antonio Pastor (PSE), en una reunión reciente de la ponencia de autogobierno./IGOR AIZPURU
Joseba Egibar (PNV) y José Antonio Pastor (PSE), en una reunión reciente de la ponencia de autogobierno. / IGOR AIZPURU

La propuesta nacionalista despierta recelos en el PSE y Elkarrekin Podemos, mientras que el PP la censura | El texto jeltzale define a Euskal Herria como una «nación» asentada en siete territorios que aspira a una relación «bilateral» y «confederal» con el Estado

Miguel Villameriel
MIGUEL VILLAMERIEL

Todo el mundo preveía que la ponencia de autogobierno del Parlamento Vasco entraría en aguas turbulentas cuando los grupos empezaran a debatir sobre el articulado de un nuevo estatus político para Euskadi, pero esas diferencias de fondo han estallado a las primeras de cambio, cuando los partidos se disponen a presentar esta tarde sus propuestas para el preámbulo de la reforma estatutaria.

La razón de esta marejada se encuentra en el texto que el PNV ha adelantado en los últimos días al resto de los grupos, en el que el partido jeltzale marca un perfil netamente soberanista al incluir la concepción de Euskal Herria como una «nación» dividida en siete territorios que tiene «derecho a decidir» y que aspira a una relación «bilateral» y «confederal» con el Estado español. Unos planteamientos que la formación liderada por Andoni Ortuzar ya había apuntado en las bases para el nuevo estatus que presentó en febrero, pero que algunos partidos pensaban que podía modular de cara al preámbulo. Es el caso de su socio de gobierno, el PSE, aunque Elkarrekin Podemos también acogió con recelo la propuesta jeltzale. El PP, por su parte, la rechazó frontalmente.

El actual Estatuto de Gernika, aprobado en 1979, no cuenta con preámbulo, aunque los grupos parlamentarios han alcanzado cierto consenso en torno a la conveniencia de que la reforma estatutaria incluya una introducción que preceda al articulado. Ese texto preliminar, que no tiene efectos jurídicos prácticos, puede ser genérico o incluir las bases políticas sobre las que se sustenta la norma que debe seguirle. En este caso, el PNV ha optado por poner toda la carne en el asador desde esa introducción y ha recogido el grueso de sus postulados en su propuesta de preámbulo. Una maniobra que ha descolado al resto de los partidos, aunque EH Bildu se reservó su opinión hasta que esta tarde se reúna la ponencia de autogobierno.

Propuestas de los grupos para el preámbulo del nuevo estatus

PNV
Euskal Herria
Es un pueblo con identidad propia asentado sobre siete territorios que, en la actualidad, se encuentran articulados en dos Estados europeos (el español y el francés) y tres ámbitos institucionales diferenciados. Su lengua, su cultura y el sentido de pertenencia a una misma comunidad política forjan la identidad nacional vasca.
Nación
El pueblo vasco es nación porque cumple con todos los parámetros establecidos en el derecho comparado y porque así lo reconoce una mayoría de su ciudadanía.
Derechos históricos
El nuevo estatus deberá avanzar en la actualización de los derechos históricos vascos que la Constitución ampara y respeta, que deben servir de percha constitucional al pueblo vasco para configurar un nuevo modelo de relación con el Estado, bilateral, de respeto y reconocimiento mutuos, de naturaleza confederal.
Derecho a decidir
Reconocer el derecho de los vascos para expresar y ejercer su voluntad colectiva de cara a la consecución de fórmulas de convivencia acordadas.
EH Bildu
Coherencia
EH Bildu realizará hoy sus aportaciones, pero ayer confió en que haya coherencia entre el preámbulo y el texto final.
Elkarrekin Podemos
Dentro del Estado
Define Euskadi como «una comunidad con carácter nacional», plural, con una cultura y lengua propias «dentro del Estado».
Derecho a decidir
Aboga por una «ley de claridad de inspiración canadiense, es decir, pactado, bilateral y legal».
PSE-EE
Búsqueda de coincidencias
El PSE no presentará hoy un borrador de preámbulo, sino una lista de coincidencias que hablan de Euskadi como una «comunidad política» con «pluralidad de identidades» y que debe basarse en el «principio de legalidad y vocación europea».
PP
Renuncia al borrador
El PP no presentará hoy su preámbulo, pero censurará la postura del PNV.

La propuesta del PNV consta de nueve puntos y comienza con la «definición de Euskal Herria» como un «pueblo con identidad propia», cuya lengua y cultura propias forjan «la identidad nacional vasca». Una concepción del «pueblo vasco» que supera los actuales límites de la Comunidad Autónoma Vasca para incluir también a Navarra y los tres territorios de Iparralde. El PNV, que deja claro que el nuevo Estatuto respetará la legalidad, defiende una actualización de los derechos históricos vascos que la Constitución «ampara y respeta» para llegar a «un nuevo modelo de relación con el Estado, bilateral, de respeto y reconocimiento mutuos, de naturaleza confederal». Todo ello se articularía a través del «derecho de la ciudadanía vasca para decidir su fórmula de convivencia».

«Recuerda al plan Ibarretxe»

A la espera de que EH Bildu se posicione hoy sobre los planteamientos del PNV -aunque lo previsible es que la coalición independentista los vea en la buena dirección-, la propuesta del partido jeltzale provocó especial preocupación en el PSE, su socio de gobierno. Los socialistas, que en la reunión de hoy no presentarán un texto preliminar sino una lista con las posibles coincidencias entre los grupos, señalaron que «no comparten la visión de los derechos históricos» que realiza el PNV porque rebasaría los límites de la Constitución española (al hablar de conceptos como un Estado «confederal»), aunque se mostraron dispuestos a «explorar todas las posibilidades» siempre que se respete la «legalidad».

Las claves

Fase inicial
El PNV ha recogido su propuesta de máximos en el preámbulo, en vez de esperar al articulado
Precedente
Socialistas y populares creen que la ponencia puede «encallar» si no se dan puntos de encuentro

Sin embargo, la secretaria general del PSE, Idoia Mendia, advirtió que el texto del PNV «recuerda demasiado» al proyecto de reforma estatutaria presentado en su día por el lehendakari Juan José Ibarretxe, que fue conocido como plan Ibarretxe. «Y todos sabemos cómo acabó aquel proyecto», recordó Mendia, en alusión al rechazo mayoritario que sufrió en el Congreso de los Diputados. A pesar de estas advertencias, la líder del PSE apuntó que la coalición de gobierno con el PNV «va bien» y aseguró que «no tiene nada que ver que tengamos opiniones muy distintas con el programa de gobierno acordado en su día».

El ejemplo canadiense

El único grupo que, además del PNV, dio a conocer ayer su propuesta de preámbulo fue Elkarrekin Podemos. En un ejercicio similar al realizado por los jeltzales en cuanto a la metodología empleada, la coalición morada propone definir Euskadi como «una comunidad con carácter nacional», plural, con una cultura y lengua propias «dentro del Estado», y con estrechos vínculos históricos con Iparralde y Navarra, «en una realidad que se ha denominado Euskal Herria». En cuanto al derecho a decidir, Elkarrekin Podemos aboga por una «ley o pacto de claridad de inspiración canadiense, es decir, pactado, bilateral y legal». No obstante, la coalición defiende un pacto «amplio, transversal y plural» que, a su juicio, no se lograría sobre unas bases tan claramente soberanistas como las que plantea el PNV.

El Gobierno Vasco reconoce que el acuerdo será «difícil»

El portavoz del Gobierno Vasco, Josu Erkoreka, destacó ayer que «el desafío» al que se enfrenta la ponencia de autogobierno para consensuar un nuevo estatus «es importante» y reconoció que «las dificultades son relevantes», aunque huyó de cualquier «planteamiento pesimista» y se mostró esperanzado en que los grupos parlamentarios serán capaces de acordar un nuevo estatus a pesar de sus actuales «posiciones distantes».

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, Erkoreka recordó que el Ejecutivo vasco está formado por dos partidos (PNV y PSE) que ya desde su acuerdo de coalición dejaron claro que mantenían posiciones diferenciadas en torno al futuro del autogobierno. Ello no impidió que, en el acuerdo de gobierno, ambos recogiesen catorce puntos sobre los que podría girar la reforma estatutaria, entre los que aparecía la posibilidad de incluir cuestiones polémicas como el derecho a decidir o el reconocimiento de Euskadi como nación. «Desde ese punto de vista, a nadie puede sorprender que, en este momento, ambos partidos puedan defender diferentes postulados en la ponencia de autogobierno», apuntó Erkoreka.

«Estamos donde era previsible que estuviéramos, cada grupo hará sus propuestas para el nuevo estatus y luego habrá que intentar llegar a acuerdos», añadió el portavoz, que indicó que «el tiempo dirá si es posible» ese pacto. Sí resaltó que «en la sociedad vasca hay una expectativa para que la ponencia pueda superar las dificultades y llegar a un acuerdo».

El PP, que hoy no presentará una propuesta de preámbulo, cargó con dureza contra la iniciativa del PNV que, a su juicio, «lleva a la ponencia al riesgo de encallar, porque rompe la capacidad de entendimiento entre los grupos, al primar la visión soberanista y olvidarse por completo de la otra parte de la sociedad». Los populares también criticaron sus similitudes con el plan Ibarretxe.

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