La patronal Fomento acusa a Puigdemont de llevar a Cataluña a la «insolvencia»

La organización empresarial advierte de que la fuga de empresas puede llegar a ser de «miles» de casos

CRISTIAN REINO BARCELONA.

Ante el goteo casi diario de traslados de empresas catalanas a ciudades del resto de España, la gran patronal catalana, Fomento del Trabajo, salió ayer a la palestra para cargar con dureza contra el presidente de la Generalitat, al que instó a «no avanzar ni un paso más» en las «fronteras de ilegalidad» porque tendría unas consecuencias «irreparables para Cataluña y España».

Fomento, que preside Joaquim Gay de Montellá y que es una de las organizaciones integrantes de CEOE, es la primera gran organización empresarial catalana que hace pública su posición después de la decisión de una veintena de grandes corporaciones catalanas de trasladar sus sedes sociales fuera de Cataluña. Son la flor y nata de las empresas catalanas, como CaixaBank, Gas Natural Fenosa, Banco Sabadell, Agbar o Criteria. Fomento fue más allá y habló ayer de que son ya «centenares de empresas de menor tamaño» las que han hecho sus maletas y podrían ser «miles» si se mantiene la deriva secesionista. Según la patronal catalana, Puigdemont está llevando al país hacia el «descrédito internacional, y quién sabe si hacia la insolvencia económica».

Además, días atrás, el Círculo de Economía, lobby empresarial y académico, mostró «su máxima preocupación ante la posibilidad de una declaración unilateral de independencia». La proclamación, dijo, «sumiría al país en una situación extraordinariamente compleja y de consecuencias desconocidas pero, en cualquier caso, muy graves» y con tensión de «difícil control», señaló la organización presidida por Juan José Brugera, quien el sábado se reunió con Carles Puigdemont para trasladarle que una DUI sería una «bomba» para la economía catalana. No trascendió qué le respondió el presidente de la Generalitat, pero la firma que preside Brugera, Inmobiliaria Colonial, anunció ayer su traslado de Barcelona a Madrid.

La otra organización que cargó ayer con dureza contra la DUI fue Empresaris de Catalunya, más minoritaria. «La salida de numerosas empresas catalanas está produciendo un grave perjuicio a la economía, así como un efecto estampida de imprevisibles consecuencias», dijo la entidad presidida por Josep Bou. «La deslocalización de compañías supone una importante reducción del PIB catalán, así como un efecto desmoralizante entre los empresarios catalanes», señaló la organización. De no ponerse fin a la actual espiral de «inestabilidad política», a su juicio, la economía catalana se resentirá «gravemente» en el corto y medio plazo, por lo que hizo un llamamiento al presidente de la Generalitat a «volver a la legalidad constitucional».

Mientras, la Cámara de Comercio de Barcelona, la patronal Cecot y Pimec, que guardan silencio ante la fuga de empresas, forman parte del colectivo que integra la Comisión Independiente para la Mediación, el Diálogo y la Conciliación que impulsa el Colegio de Abogados de Barcelona, que el viernes pasado pidió a Puigdemont que renuncie a la vía unilateral.

Femcat, por su parte, es la organización empresarial catalana más independentista.

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