Patrimonio se guiará por el tipo vizcaíno también en Gipuzkoa

Las últimas novedades del pacto redondean la limitación de las deducciones en el IS e incluyen bonificaciones al alquiler de los jóvenes

A. ALGABASAN SEBASTIÁN.

A estas alturas parece que será la última vuelta de tuerca de calado de la reforma fiscal, aunque nadie se atreve, a apenas 30 días de que deban entrar en vigor los cambios, a garantizar que éstas serán las cartas tributarias que vayan a figurar encima de la mesa tanto para empresas como para particulares a partir del próximo 1 de enero. La modificación estrella del pacto PNV-PSE-PP y conocida ya desde la semana pasada es la rebaja del tipo nominal del Impuesto de Sociedades (IS), que pasará del 28% actual para grandes empresas, al 24% en 2019. Para las pymes, el salto será del 24% vigente al 20%, mientras que para las microempresas -he aquí una de las novedades de última hora- el tipo nominal bajará hasta el 18%.

Ese es el esquema inicial del tributo que grava los beneficios de las empresas vascas, pero hay muchos más cambios que tratarán de evitar que lo que parece una bajada de presión fiscal a las compañías se convierta de forma directa, en una bajada recaudatoria. En primer lugar, la subida de tipos mínimos. Así, las pymes y microempresas verán incrementarse ese porcentaje de base que deban pagar por sus beneficios del 11% actual al 15%, y las grandes empresas, del 13% vigente al 17%.

Pero con lo que verdaderamente se tratará de amortiguar la bajada de tipos nominales será con la limitación en la aplicación de deducciones y reducciones de bases liquidable. Según ha podido conocer este medio, se mantendrá la propuesta de limitación de las bases liquidables negativas -pérdidas acumuladas- al 70% de la cuota en el caso de las pequeñas y microempresas, y de un 50% en el caso de las medianas y las grandes (actualmente se puede compensar el 100%). Una medida que supone un «jarro de agua fría», tal y como lo ven los asesores fiscales y la propia patronal Confebask, que ayer admitía que «en algunos supuestos resulta excesivo» el endurecimiento de deducciones. La única mínima concesión en este caso ha sido la ampliación de 15 a 20 años del plazo en el que se pueden utilizar en el IS esos créditos fiscales en forma de pérdidas acumuladas.

Se amplía la posibilidad de utilización de las pérdidas acumuladas de los 15 años actuales a 20 LAS BASES NEGATIVAS

De contar con los tipos alaveses para su reforma de Patrimonio, se pasará a ejecutar la tabla de Bizkaia SORPRESA EN GIPUZKOA

Los menores de 30 años podrán elevar la deducción por alquiler del 25% actual al 30% RETOQUES EN EL IRPF

En lo que respecta a las inversiones en I+D+i o en otros activos, las limitaciones se recrudecen. Solo se podrá deducir el 70% de la inversión en I+D+i, mientras que el límite previsto para las deducciones distintas a investigación y desarrollo e innovación, pasa del 45% actual a solo el 35%.

Además, se aplicará el sistema de pagos a cuenta impuesto por Montoro para grandes empresas (con una facturación superior a 10 millones), aunque limitados a un 5% de la base imponible.

Sorpresa para Gipuzkoa

Eso por lo que respecta al IS, porque el acuerdo ha venido acompañado de una «sorpresa» inesperada para Gipuzkoa. Y es que cuando la Hacienda foral ya comenzaba a hacer sus cálculos en el nuevo Impuesto de Patrimonio utilizando las tablas de tipos vigentes en Álava -que van del 0,20% al 2,5%-, la insistencia del PP ha llevado a que los tres territorios armonicen sus tablas con la de Bizkaia, menos progresiva que la alavesa y que va del 0,20% al 2%. Un cambio que desconocían en el territorio y que hasta que fuese pronunciado por el responsable popular de asuntos económicos, Antón Damborenea, no había llegado hasta el Palacio foral. Todo esto anticipa un nuevo retraso en la tramitación de la reforma de Patrimonio, aunque se espera que esté cerrada en Juntas antes de finalizar el primer trimestre del próximo año.

El acuerdo entre jeltzales, socialistas y populares fija 2020 como el año previsto para realizar modificaciones de calado en el IRPF, aunque la insistencia popular ha llevado a incluir algunos pequeños cambios en el tributo. De esta forma, los contribuyentes menores de 30 años podrán elevar la deducción por alquiler de vivienda del 25% al 30%, con un límite de 2.400 euros. También se incrementarán en un 1,5% las deducciones por hijos y ascendientes.

Además, y solo para Álava -con el fin de evitar la despoblación de municipios con menos de 5.000 habitantes-, se incrementará la deducción por adquisición de vivienda en un 20% en esos pueblos y las deducciones por hijos en esos mismos municipios se elevará un 20%.

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