Representantes de todos los partidos con representación en el Parlamento Vasco han coincidido este martes en el multitudinario homenaje a Miguel Ángel Blanco que se ha celebrado en Ermua, la localidad de la que era concejal cuando fue secuestrado y asesinado por ETA hace 20 años. El acto central de recuerdo en este vigésimo aniversario ha contado con la presencia de dirigentes del PNV, EH Bildu, Elkarrekin Podemos, PSE y PP, así como de los consejeros Estefanía Beltrán de Heredia e Iñaki Arriola, la presidenta del Parlamento Vasco, Bakartxo Tejeria, el delegado del Gobierno en Euskadi, Javier de Andrés, el presidente del TSJPV, Juan Luis Ibarra, y mandos de la Ertzaintza, la Guardia Civil y la Policía Nacional.

El acto ha tenido lugar en la escultura de recuerdo a las víctimas del terrorismo que el escultor Agustín Ibarrola donó a la ciudad de Ermua tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco. Allí se han congregado varias decenas de representantes políticos y dos centenares de vecinos de Ermua. El alcalde de la localidad, el socialista Carlos Totorika, ha pronunciado unas palabras en las que ha recordado que «la movilización ciudadana» que provocó el secuestro de Blanco y las 48 horas de margen que puso ETA hasta su asesinato supusieron un resorte que convirtió a una mayoría de la sociedad vasca en «motores de la libertad». Esa reacción ciudadana llevó, a juicio de Totorika, a la «derrota de ETA por parte de la sociedad».

El alcalde de Ermua también ha señalado que «aún queda que ETA se disuelva» y que tanto la banda como la izquierda abertzale «digan que aquello estuvo mal y pidan perdón a las víctimas».

El PP critica la presencia de Arzuaga

Tras el acto, la presidenta del PNV de Bizkaia, Itxaso Atutxa, ha elogiado la «unidad» que ha marcado el homenaje, aunque el presidente del PP de Euskadi, Alfonso Alonso, ha considerado que «sobraba» el parlamentario de EH Bildu Julen Arzuaga.

Alonso ha lamentado la presencia de Arzuaga en el homenaje y ha dicho que el parlamentario vasco «ha venido para blanquear su imagen». «Sigue defendiendo las ideas por las que mataron a Miguel Ángel», ha lamentado el dirigente popular al final de una ofrenda floral que ha reunido a más de un centenar de vecinos, víctimas, representantes de la sociedad vasca y políticos, y que ha finalizado con un cerrado aplauso y gritos a favor de la libertad.

Alonso ha resaltado que «el día en que secuestraron a Blanco no pidió su liberación; el día en que lo mataron, aplaudió al asesinato; defendió a su asesino y sigue defendiendo la causa por la que le mataron, el mismo proyecto. Por eso, Arzuaga sobra. Los demás, estábamos todos unidos hoy y hace 20 años, y eso es lo que es importante», ha concluido.

Además de Arzuaga, han acudido al homenaje los representantes de EH Bildu Maddalen Iriarte y Peio Urizar.

Responsables de la formación abertzale asistieron por primera vez el pasado año al homenaje a Blanco tributado por el Ayuntamiento de Ermua en esta localidad.

Por su parte, la presidenta del PNV de Bizkaia ha destacado que el hecho de que este martes hayan participado diferentes responsables de grupos políticos, sindicatos y agentes sociales de Euskadi afianza «algo fundamental, que es la construcción de la convivencia en Euskadi».

Tras Totorika, la segunda alocución ha correspondido al periodista José María Calleja, amenazado por ETA, que ha recordado el punto de inflexión que supuso la muerte de Blanco. «Antes de aquello íbamos diez a las manifestaciones y en silencio, luego hubo una insurrección cívica», se ha congratulado tras calificar el asesinato del edil de Ermua como una «revancha sanguinaria» y advertir que aquello fue un «error moral» de la banda. «Todos teníamos un amigo, un familiar o un vecino como Miguel Ángel», ha rememorado.

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