Los partidos del Gobierno apuestan por expertos para redactar el borrador del nuevo estatus

IVAN MATA
IVAN MATA

PNV y PSE defienden que «por razones prácticas» un «sujeto externo», representativo de la pluralidad de opciones políticas, coordine los trabajos de redacción

A. GONZÁLEZ EGAÑASAN SEBASTIÁN.

Despacito. Comparado con Cataluña, Euskadi lleva un ritmo mucho más sosegado en el capítulo del nuevo estatus político, reforma del Estatuto de Gernika o mejora del autogobierno, diferentes denominaciones del debate, según a qué partido se aluda. De momento, de cara al nuevo curso parlamentario, PNV y PSE apuestan por encargar fuera del foro parlamentario, a un tercero, la redacción de un texto articulado que sirva como anteproyecto de nuevo Estatuto para su debate y aprobación, primero por la ponencia de autogobierno y después por el pleno de la Cámara vasca. Entre los partidos de la oposición, EH Bildu reprocha que la dejación del Ejecutivo vasco obliga a los partidos a redactar el borrador para lo que creen que se podría contar con el apoyo de Eusko Ikaskuntza. Podemos entiende que en caso de hacerse por alguien externo a los partidos, debería encargarse a un organismo público. Sugiere la UPV. El PP emplaza directamente al PNV a redactar el texto para poder debatir «porque no sabemos qué es eso de nuevo estatus». Representantes de cada partido en la ponencia de autogobierno se explican.

Las preguntas

1. ¿Quién cree que debe elaborar el borrador de texto articulado para la reforma del Estatuto de Gernika sobre el que trabajará la ponencia de autogobierno, el Gobierno Vasco o los partidos? ¿Por qué?

2. ¿Qué aportación va a hacer su formación a la ponencia en este nuevo curso?

3. ¿Su partido se fija un horizonte temporal para llegar a un acuerdo sobre el nuevo estatus?

4. ¿Este modelo de trabajo y debate es mejor que el de la unilateralidad de Cataluña?

«Será básico reconocer el derecho a decidir y un sistema bilateral de garantías» Iñigo Iturrate, PNV

1- La ponencia de autogobierno se constituyó con la voluntad, primero, de reflexionar sobre la situación de nuestro autogobierno y de su desarrollo y, después, de llegar a consensos amplios sobre su futuro. Esto incluye acordar las bases políticas sobre las que se sustentará el futuro texto de reforma del Estatuto de Gernika. Una vez acordadas estas bases, nuestra voluntad es encargar a un grupo de expertos representativo de la pluralidad de opciones políticas, bien directamente bien a través de una institución de reconocido prestigio de nuestro país, que coordine los trabajos, la redacción de un texto articulado que sirva como anteproyecto de Nuevo Estatuto para su debate y aprobación, primero en la ponencia y después por el pleno del Parlamento. Posteriormente, y tras ser sometido a una consulta habilitante por parte de la ciudadanía vasca, se negociaría con el Estado para su aprobación en Cortes Generales antes de ser nuevamente sometido a referéndum. Encargar el texto al Gobierno podría resultar más rápido y cómodo para los partidos políticos, pero probablemente sería visto como un texto de parte, y nuestra voluntad es alcanzar los más amplios consensos. Por eso se ha residenciado esa responsabilidad en los partidos y en la ponencia parlamentaria.

2- El PNV ya presentó en enero del año pasado sus aportaciones en un completo documento que fija las bases políticas para la reforma de nuestro autogobierno, y que está ya depositado en la ponencia. Entre otras aportaciones, establece como principios básicos el reconocimiento del hecho nacional vasco y del derecho de la ciudadanía a decidir su futuro, así como el establecimiento de un sistema bilateral de garantías entre Euskadi y el Estado. Por lo demás, el PNV encara este reto con disposición al debate y la negociación y con voluntad de lograr los consensos más amplios posibles.

3- Nuestra voluntad es poder tener un texto acordado entre los partidos vascos y aprobado en el Parlamento Vasco que pueda ser sometido a consulta habilitante y negociación con el Estado antes de finalizar la legislatura 2016-2020. Con ese horizonte temporal trabajamos. En todo caso, tan importante o más que el plazo es que el texto sea fruto de acuerdos amplios, lo que será garantía de éxito para el proyecto.

4- Euskadi y Catalunya son dos naciones que tienen derecho a decidir su futuro, y cada una establece sus propias vías para materializar ese derecho. La realidad sociopolítica y la institucionalización de ambas naciones es distinta. También lo es su ámbito de competencias. Hemos tenido experiencias históricas bien diferentes en las últimas décadas, en las que Euskadi se ha visto sacudida por la lacra del terrorismo y la violencia política, que han condicionado notablemente la vida en nuestro país y las relaciones entre los partidos políticos. Todo ello hace que las vías elegidas para la defensa de los derechos de ambos pueblos no sean necesariamente las mismas, como ocurre en la actualidad. Euskadi, que ya conoce la experiencia de la bilateralidad como institución de relaciones con el Estado a través de su experiencia con el Concierto Económico, ha optado por la vía de la negociación y el acuerdo, primero entre vascos y posteriormente con el Estado.

«El resultado de la ponencia no puede ser solo una reforma estatutaria» Maddalen Iriarte , EH Bildu

1-El Gobierno Vasco, lamentablemente, ha hecho dejación de sus responsabilidades en este importante asunto. De hecho, el lehendakari Urkullu, cada vez que ha sido interpelado por nuestro grupo, se ha inhibido sistemáticamente y ha hecho recaer la responsabilidad en las fuerzas políticas que estamos en el Parlamento. Tendremos que ser los partidos, por tanto, quienes redactemos el borrador. Para ello podremos contar con el apoyo de expertos, o de sociedades científicas de reconocido prestigio nacional e internacional, como Eusko Ikaskuntza, una institución que en el pasado ya ha realizado esa función.

2-EH Bildu persigue en todas sus actuaciones que la ciudadanía vasca pueda vivir mejor, en un país moderno y solidario, a la altura de los mejores del mundo, y para ello debe ser capaz de tomar sus decisiones en todas las materias, sin pedir permiso a Madrid. Por tanto, el resultado de la ponencia no puede ser solo una reforma estatutaria, sino que debe reflejar un nuevo estatus en el que se reconoce la existencia del pueblo vasco como nación y, como consecuencia, su derecho a decidir su propio futuro.

3-EH Bildu propuso en el debate de investidura que esa consulta habilitante debería celebrarse en 2018, antes de entrar en el ciclo electoral de 2019. Confiamos en que nadie quiera usar nuevamente el calendario electoral para decir que se nos ha echado el tiempo encima, y volver a aparcar esta cuestión hasta 2020. Si hay voluntad, hay tiempo más que suficiente.

4-Este modelo es exactamente el mismo que ya exploró Catalunya, que en 2010 llegó a aprobar en referéndum un nuevo Estatuto de autonomía que el Tribunal Constitucional, colocándose por encima de la voluntad democrática de los catalanes, desbarató por completo a iniciativa del PP. Si ahora se encuentran en otra fase es porque el Estado español se ha negado reiteradamente a sentarse a negociar. Aquí pasó lo mismo con el plan Ibarretxe. Ahora podemos intentarlo de nuevo, y creemos que una vez logrado el acuerdo en el Parlamento de Vitoria y antes de ir a Madrid, deberíamos someter el acuerdo a consulta popular. El problema se dará si el Estado español no acepta el acuerdo adoptado en el Parlamento Vasco y refrendado por la sociedad vasca. Para prever ese escenario, somos partidarios de incluirlo en la consulta y aceptar lo que la sociedad vasca decida.

«Apostamos por un Estatuto eminentemente político, no un mero texto administrativo» Lander Martínez. Elkarrekin Podemos

1-La redacción del texto articulado en caso de hacerse por alguien externo a los partidos, debe ser realizado por un organismo público. En ese sentido consideramos como una de las opciones más interesantes que lo haga un grupo de trabajo ad hoc de la UPV. Pero el debate no puede centrarse solo en quién redacta ese texto articulado, sino en los contenidos del texto. Unos contenidos en los que es necesario que reciba aportaciones adicionales a las de los partidos. En el siglo XXI un texto de la importancia del Estatuto no puede limitarse a un proceso solo parlamentario, en el cual los únicos protagonistas son los partidos políticos.

2-Ya en el propio acuerdo que se alcanzó para constituir la ponencia, se vislumbraron claramente aportaciones propias de Elkarrekin Podemos. El texto que entregaremos en septiembre al Parlamento Vasco estará elaborado bajo tres premisas fundamentales que describen el país que queremos: vivir mejor que ahora, convivir mejor que antes y hacerlo más libremente que nunca. Nuestro objetivo es un Estatuto eminentemente político, no un mero texto administrativo de reparto de competencias. Necesitamos acordar unas bases sólidas para afrontar los retos que tenemos como sociedad. En este sentido, ante la incertidumbre actual, tenemos que saber ofrecer la seguridad de que en Euskadi habrá más oportunidades y mejor repartidas de un modo más igualitario entre mujeres y hombres. Para ello es clave asegurar el blindaje de los derechos sociales; el compromiso con una convivencia entre diferentes verdaderamente democrática asentada en los derechos humanos; y la posibilidad de procesos en los que la ciudadanía pueda decidir más y también mejor a través de procesos deliberativos y directos.

3-La ponencia de autogobierno ha acogido una serie de plazos que desde Elkarrekin Podemos hemos aceptado en el desarrollo de sus trabajos. Fuimos partícipes de la elaboración de ese calendario, por lo que entendemos que para mediados de 2019 el proceso completo debería de estar finalizado o a punto de finalizar. En todo caso, para este tipo de procesos las prisas no son buenas compañeras si queremos lograr un acuerdo plural, transversal y amplio. Además el proceso de elaboración de un nuevo Estatuto debe abrirse a agentes de la sociedad civil y no limitarse al Parlamento. Si este marco se da, consideramos que habrá posibilidades de alcanzar un acuerdo en los plazos establecidos.

4-No son procesos comparables, es algo evidente. Nosotros, como nuestros compañeros de En Comú, ya hemos manifestado nuestra postura al respecto. Nuestra apuesta es el ejercicio del derecho a decidir con claridad y todas las garantías, puesto que es un principio democrático irrenunciable. Euskadi no está en la misma situación que Catalunya y eso no es obstáculo para no seguir defendiendo que la ciudadanía pueda decidir sobre todas aquellas cuestiones que le afectan. Para nosotros la solución pasa por poner racionalidad a este debate. Pasa por entender que el Estado español es plurinacional y que debe haber vías legales, pactadas y, muy importante, claras para que la ciudadanía pueda decidir. Por ello, el mejor ejemplo es Canadá y Quebec. Allí se estableció una ley que regula cómo se convocan este tipo de consultas, qué mayorías son necesarias y qué tipo de preguntas se hacen. La pregunta debe ser clara, la ciudadanía debe conocer qué vota, debe saberse qué mayorías son necesarias, no vale la mitad más uno... Esto hace que este tipo de decisiones complejas puedan abordarse sin fracturas sociales.

«Buscamos un acuerdo entre diferentes para mejorar lo que ya tenemos» Eneko Andueza, PSE-EE

1-El acuerdo de Gobierno que firmamos los socialistas vascos y el PNV prevé la redacción de ese texto articulado de forma abierta, sin determinar quién será el sujeto encargado, aunque se refiere a una encomienda, luego los redactores estaban pensando en un tercero para facilitar la elaboración del texto, por razones prácticas. Lo más importante, en todo caso, como se señala a continuación, es que la tramitación siga las normas y procedimientos jurídico-legales vigentes. Este apoyo en la legalidad y la búsqueda del máximo consenso son dos cuestiones en los que el PSE-EE ha puesto el acento de forma especial.

2-Los socialistas creemos en el autogobierno y queremos desarrollarlo para que se adapte a la realidad del siglo XXI y a las nuevas necesidades de la sociedad vasca. Lo que buscamos es un acuerdo entre diferentes para mejorar lo que ya tenemos, queremos un autogobierno más solidario, más justo y más útil para los ciudadanos. Eso hemos defendido y eso vamos a defender, junto con el cumplimiento del Estatuto de Gernika y la defensa de todo lo que hemos construido hasta ahora. No vamos a entrar en un concurso de ocurrencias. Nuestra propuesta persigue tres objetivos: blindar las competencias frente a los impulsos recentralizadores, blindar los servicios públicos frente a las tentativas de recortes y lograr una profundización social en el Estatuto, incorporando en su articulado derechos que ya son de los vascos como el acceso a la Renta de Garantía o a disponer de una vivienda.

3-Ahora, estamos a la espera de conocer las aportaciones de Podemos, que ha pedido más tiempo para presentar sus ideas. En el arranque del curso, conoceremos el informe que, a petición de los Socialistas Vascos, elabora el Gobierno Vasco sobre las transferencias pendientes. Es muy importante que podamos avanzar en el cumplimiento del Estatuto de Gernika y que se concreten las transferencias que el acuerdo PSE-PNV ha señalado como prioritarias. Además esteremos atentos a la situación en Cataluña y las posibilidades de apertura de los trabajos de reforma de la Constitución que ha propuesto el PSOE. Nosotros queremos que se refuerce el autogobierno y nos gustaría conseguirlo esta legislatura, en la que los vascos puedan refrendar los acuerdos entre los partidos vascos y con el conjunto de los españoles. Son otros los que vienen despreciando nuestra propuesta de reforma constitucional previa, que creemos que abriría más posibilidades al autogobierno vasco. Para que se abra esa oportunidad hace falta que todos se impliquen en el Congreso, también los nacionalistas. Pero si una mayoría de la Cámara dice que prefiere no esperar, pongámonos de acuerdo en aquello que permita la actual Constitución y no perdamos el tiempo con lo que no permite.

4-No existe un modelo catalán, existe un desastre de situación política e institucional al que los nacionalistas y el Gobierno del PP han conducido a Cataluña. En Euskadi, ya sufrimos la experiencia de una vía unilateral como fue el plan Ibarretxe, basada en la acumulación de fuerzas nacionalistas, que pretendía dar la espalda a la mitad de la sociedad. Los socialistas vascos creemos que el consenso y la legalidad, el respeto a la pluralidad y a la singularidad, la búsqueda de un carácter social para la reforma y la clarificación competencial merecen el esfuerzo para intentar alcanzar un proyecto compartido y solidario.

«Para el PP no es una prioridad la reforma del Estatuto sino la de la LTH o la Ley de Aportaciones» Borja Sémper, pp

1-Nosotros siempre hemos dicho, desde que esta ponencia se puso en marcha, que aquellos que defendían la necesidad de ir al nuevo estatus político son los que tenían que permitir la posibilidad de debatir presentando un texto articulado que identificara qué cosas había que cambiar o qué nuevo estatus planteaba. Nosotros hemos hecho siempre un emplazamiento directo al PNV, teniendo en cuenta que Bildu no habla de nuevo estatus sino que sigue con una posición política basada en la independencia, que el PSE nos repite lo del federalismo, pero no habla de nuevo estatus, y que en Podemos todavía no sabemos qué es lo que hay. En el PP vasco creemos que no hay que reformar el Estatuto o que no es una prioridad. El único partido que defiende la necesidad de un nuevo estatus es el PNV, por tanto le hemos pedido encarecidamente que presente un texto articulado para poder debatir porque no sabemos qué es eso de nuevo estatus.

2-No hay grandes novedades con respecto al curso anterior. De hecho, la ponencia es una continuación de la anterior y no ha habido cambios. Nosotros lo que creemos es que ya hemos debatido lo suficiente. Unos y otros partidos hemos hecho las aportaciones necesarias y ahora lo que pedimos es que se concrete para que podamos debatir sobre propuestas reales. Para el PP vasco, ya lo dijimos, no es una prioridad la reforma del Estatuto o ese llamado nuevo estatus. Lo que hay que hacer es una serie de reformas en Euskadi como la LTH, la Ley de Aportaciones o reformas institucionales que son prioritarias o mucho más necesarias que reformar el Estatuto.

3-Nosotros no creemos que Euskadi necesite un nuevo estatus. Creemos que hay que exprimir el potencial del autogobierno.

4-Entendiendo que en Cataluña lo que se está planteando es una ruptura total, sin duda el debate y la búsqueda de acuerdos siempre será mejor que la ruptura. Aunque yo no descarto que podamos entrar en un futuro no muy lejano en una senda de inestabilidad si el PNV concreta, en la línea de lo que ha dicho Joseba Egibar, su planteamiento de nuevo estatus. Pero a día de hoy, sin duda, el modelo vasco es infinitamente mejor que el modelo catalán, claro.

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